Las asociaciones Retina de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava pondrán en marcha una campaña para visibilizar a las personas que tienen baja visión y mejorar así la «comprensión» social hacia quienes tienen esta discapacidad.
Como parte de la campaña se anima a las personas con baja visión a portar una chapa que los identifique, de manera que evite «interpretaciones erróneas» de terceros «cuando se comportan de manera extraña debido a su visión reducida».
Las personas con baja visión (ven menos del 30 %) pueden ver de forma borrosa, no tener visión central o de la visión periférica o de una parte del campo visual. Se trata de una afección que no mejora utilizando la corrección óptica adecuada ni con tratamiento farmacológico o cirugía.
Lucir este distintivo puede ayudar al resto a entender por qué no saludan a un conocido, no se apartan, caminan muy despacio, se tropiezan, chocan con un banco, una farola o un niño, no encuentran puertas de acceso o de salida o preguntan por algo que es muy obvio para el resto, han explicado en una nota.
El distintivo (una chapa con un ojo en el centro y la leyenda «tengo baja visión») se creó en Gipuzkoa en 2013 y desde entonces su uso se ha extendido hasta convertirse en una herramienta reconocida en toda España.
Usarlo puede ayudar a mejorar la autonomía de las personas con poca visión y a sentirse «más comprendidas en situaciones en las que antes la gente se enfadaba con ellas o surgían malentendidos», han añadido estas organizaciones. EFE







