El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por Tubos Reunidos plantea despedir a 301 trabajadores de los 1.400 que tiene en sus plantas de Amurrio (Álava) y de Valle de Trápaga (Bizkaia).
Así se lo ha trasmitido este lunes la dirección de la compañía a los comités de empresa de ambas fábricas, horas después de informar de que registró pérdidas de 71,3 millones de euros en 2025 tras verse impactada por los aranceles del 50 % al acero en su principal mercado, Estados Unidos. La siderúrgica arrastra además una deuda de 234,3 millones.
La dirección ha anunciado, en un comunicado, otras medidas para reducir costes, entre ellas la «interrupción de la actividad de la acería de Amurrio».
Empresa y sindicatos de ambas factorías, en las que trabajan 1.400 personas, se han reunido en la planta de Amurrio, donde este lunes -y también el viernes- hay convocada una huelga en protesta por el ERE.
La compañía ha informado que el ERE afectará a 301 trabajadores, de los que 87 son eventuales y 214 personal fijo, al tiempo que ha presentado un plan de viabilidad basado también en la diversificación de su oferta y la reestructuración de la deuda.
Parada de la planta de Amurrio
Tubos Reunidos ha explicado que pretende ejecutar el ERE «de forma no traumática y progresiva».
En el apartado de reducción de costes, que se inició en 2025 con el cierre de la planta de Estados Unidos, la empresa plantea los 301 despidos, la parada de la producción en la planta de Amurrio y la externalización de la elaboración de palanquilla y lingote.
La interrupción de la actividad de Amurrio es consecuencia, sostiene la dirección, de la «no existencia de actividad suficiente por la caída de pedidos, lo que conlleva que el coste de producción se haya disparado y se haga inviable en las actuales condiciones».
El plan de viabilidad apuesta por incrementar la presencia en mercados clave, como Alemania, Italia, España y Arabia Saudí, y reforzar su posición como proveedor de productos descarbonizados (tubo 0 emisiones), así como desarrollar acuerdos de medio y largo plazo con nuevos clientes.
El otro eje del plan consiste en reestructurar la deuda, que se ha reducido, según la empresa en 160 millones de euros desde 2021, aunque a día de hoy sigue siendo de 234,23 millones.
La empresa justifica estas medidas por la situación en la que se encuentra, fundamentalmente por el impacto de la coyuntura geopolítica, ya que en 2023 y 2024 el mercado estadounidense representó cerca del 50 % de la facturación de Tubos Reunidos.
La supresión de las cuotas y exenciones en marzo de este año, y el incremento de los aranceles al acero hasta el 50 % en junio, por decisión del Gobierno de Donald Trump, provocaron una «caída significativa de los pedidos procedentes de este mercado».
Sobrecapacidad estructural
Ante esta situación, la siderúrgica vasca intensificó su actividad comercial en otros mercados como Canadá, Alemania, India y Oriente Medio, pero la introducción de nuevos aranceles en Canadá y la ralentización o paralización de proyectos por causa de la inestabilidad política y económica limitaron la entrada de pedidos de estos países, «que nunca podrán compensar el volumen que tradicionalmente aportaba el mercado estadounidense».
También aluden a la «elevada sobrecapacidad estructural» del sector y el desequilibrio entre producción y consumo. Cita datos de distintas organizaciones para concluir que la capacidad de producción de acero mundial fue en 2024 un 42 % superior a la demanda, un dato más elevado en Europa, donde se situó en el 53 %.
Destaca también que Asia produjo el 74 % del acero mundial, con una capacidad que cubriría toda la demanda de acero de Europa, EE. UU., África y Oriente medio de 2024, al tiempo que ha señalado al incremento de las importaciones de tubos de acero sin soldadura.
Ha recordado que la Unión Europa ha diseñado un mecanismo de protección que se prevé que entre en vigor el 1 de julio de 2026, pero advierte de que se está produciendo una anticipación de importaciones que «está provocando una mayor presión sobre el mercado europeo y que generará un ‘stock’ latente que se mantendrá durante los próximos trimestres». EFE
Los partidos se solidarizan con los trabajadores de Tubos Reunidos
Los partidos políticos PNV, EH Bildu, PSE-EE, PP y Podemos Euskadi han coincidido en expresar su solidaridad y apoyo a los trabajadores de las plantas de Tubos Reunidos ante el ERE que afecta a 301 puestos de trabajo de las plantas de Amurrio (Álava) y Valle de Trápaga (Bizkaia).
El presidente del PNV, Aitor Esteban, en un mensaje en la red social X, ha trasladado su apoyo a los trabajadores y a sus familias «en un momento difícil» y ha señalado que la situación que vive estos días Tubos Reunidos recuerda la importancia de «anticipar, diversificar y acompañar esa base productiva» con responsabilidad «y sin ruido».
El diputado de EH Bildu Oskar Matute ha escrito en sus redes sociales que tras la presentación del ERE «toca defender todos y cada uno de esos puestos de trabajo en Tubos Reunidos», así como «el futuro industrial de Aiaraldea y de Euskal Herria».
El portavoz de la coalición soberanista en las Juntas Generales de Bizkaia, Iker Casanova, también en X ha mostrado su solidaridad con la plantilla, con la que mantendrán una «comunicación directa» a través de los comités de empresa, y ha reclamado la colaboración interinstitucional para evitar la pérdida de empleo.
El secretario general del PSE-EE en Álava, Javier Hurtado, ha dicho que ante esta situación «la prioridad absoluta debe ser proteger el empleo y garantizar una salida negociada, no traumática y con todas las garantías legales».
Hurtado ha saludado la disposición del Gobierno Vasco a «acompañar» a la empresa y a los sindicatos para facilitar una negociación real con instrumentos como salidas voluntarias, prejubilaciones y medidas de recolocación y recualificación.
También ha recordado la voluntad del Gobierno de España y de su ministro de industria, Jordi Hereu, de «implicarse activamente en la viabilidad de Tubos Reunidos» y ha advertido de las consecuencias reales de las políticas proteccionistas y arancelarias impulsadas por Donald Trump, que «no son debates teóricos», sino que «impactan de lleno en comarcas como Aiaraldea».
El presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha dicho que el ERE en Tubos Reunidos es una muestra más del «deterioro de la comarca de Ayala por la falta de una política industrial seria del PNV».
Oyarzabal, que ha mostrado su solidaridad con los trabajadores que puedan verse afectados, ha añadido que ante esta situación la alternativa que plantea EH Bildu es «más conflictividad laboral», por lo que ha apostado por «frenar la pérdida de competitividad y de futuro con acuerdos».
Podemos Euskadi también ha mostrado su apoyo a los trabajadores de Tubos y ha recordado que Aiaraldea «lleva años desangrándose y el Gobierno Vasco sigue sin proponer proyectos para revertir la situación».
Según la formación morada el declive industrial está golpeando de lleno a miles de familias y «hay que poner medidas para evitar que los fondos extranjeros decidan el futuro» de la industria vasca. EFE





uhhmmmm…. que envidia!!!!
Enhorabuena sindicatos, lo habéis conseguido. Va a cerrar un explotador, un símbolo de precariedad, una multinacional que expolia a los trabajadores y q se llena los bolsillos de beneficios a su costa.
Enhorabuena!, seguid con vuestra estrategia de confrontación: Los empresarios son el enemigo y los responsables de esta sociedad capitalista que nos oprime!