Basuras fuera del contenedor en Vitoria por no tocarlo

La denuncia ciudadana en el Buzón Municipal es de noviembre y se repite en diciembre.

«Las basuras que tenemos enfrente de casa, las de tipo recogida neumática, llevan tiempo muy sucias, (no las he visto limpias, ni limpiarlas a nadie).  Estaría bien que se les pasará la manguera de vez en cuando para un lavado.

Da hasta asco tirar la basura con tal de no tocar la puerta, la gente está empezando a dejar las basuras fuera con tal de no tocarlo, y no me extraña. Es una guarrada.

Vitoria está sucia, no se recoge la basura con prontitud, y si además, se añade la poca salubridad de los soportes, hay quienes se niegan a tocarlo y dejan en la calle los residuos. El pez que se come la cola.

La recogida neumática de residuos se implantó por primera vez en Vitoria-Gasteiz en el año 2002 en el Casco Medieval. El proyecto surgió para dar respuesta a los problemas de ruido que generaban los camiones de recogida de basura al pasar por las estrechas calles del barrio, así como a la imposibilidad de instalar contenedores de reciclaje.



2 Comentarios

  1. Envié un comentario para el artículo “Nos come la basura…” respondiendo a un lector que escribía que la suciedad y el lamentable estado de las calles de nuestra ciudad no es culpa del alcalde, sino de los que la ensucian.
    Ahora a propósito de éste, de tema semejante, aprovecho y escribo:
    Efectivamente, los que la ensucian son los cerdos y en nuestra ciudad tenemos un montón. Pero cuando hay cerdos en una comunidad, la obligación de quien la dirige y más si cobra por ello, lo primero es controlar y vigilar para que no ocurra, después mandar limpiar cuanto antes lo ensuciado y finalmente castigar a los responsables y, a la vista está, que esto no se hace en nuestra ciudad, al menos correctamente.
    Los cerdos hacen lo que les viene en gana, los que deben limpiar no limpian como debieran hacerlo y es patente que al incapaz que actualmente dirige nuestra ciudad la cosa nada le importa, porque por poco que le importara no tendríamos una ciudad tan guarra, tan abandonada y tan asquerosa como la que padecemos.
    Si, además, no se reparan las bocas de recogida neumática como razonadamente se denuncia, así tenemos Vitoria, una ciudad que otrora la llamaron la “Tacita del Norte” y hoy da pena verla.
    Responsable ¿Quién? A lo mejor mi vecina del quinto.

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