El Partido Popular ha acusado al Gobierno central de imponer un «tasazo de basuras» a los ayuntamientos, que en el caso de Bilbao provoca un «infierno fiscal». En el caso de la capital vizcaína, los populares han advertido que la misma sufrirá una subida del 45 %, que ha elevado en el caso de Vitoria al 80 %.
«La Unión Europea no impone la subida, lo obliga Pedro Sánchez», ha manifestado el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del Partido Popular, Elías Bendodo.
El PP ha presentado este martes en Bilbao, con la participación del presidente de la formación en Euskadi, Javier de Andrés, la campaña que tiene previsto desarrollar contra la tasa de basuras.
Bendodo, que ha anunciado mociones en todos los ayuntamientos y parlamentos autonómicos contra la tasa, ha valorado que los alcaldes del PP compensen el incremento con bajadas de impuestos, cuestión a la que ha emplazado al alcalde de la Villa, Juan María Aburto.
«Lo que hace el Ayuntamiento de Bilbao es sablear a los vecinos subiendo la tasa de basuras, el IBI…», ha descrito.
Críticas al PNV
Además, ha acusado al PNV de ser un partido «con la piel muy fina» que se enfada «pronto» y ha incidido en que los jeltzales dedican más tiempo a «mirar por el retrovisor» el avance de EH Bildu que a gestionar.
A su entender, «nadie entiende» por qué el PNV sigue «cogido del brazo» del Gobierno de Sánchez mientras «lo apuntala».
De Andrés ha advertido también que el PNV trate ahora de «desmarcarse» de los partidos del bloque de investidura al tiempo que ofrece las «mismas fórmulas» que EH Bildu o el Partido Socialista en materia de inmigración, delincuencia o impuestos.
«Peores servicios y cada vez más caros. Esa es la marca de la casa de los partidos de izquierdas, entre los que el PNV es socio colaborador e imprescindible», ha añadido.
Por último, la secretaria general del PP vasco y portavoz popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Esther Martínez, ha asegurado que el proyecto de Presupuestos planteado por el equipo de gobierno local «carece de ambición» y plasma un «fin de ciclo».
«Se trata de un gobierno exhausto que hace lo mismo con más recursos y que habla de una deuda cero que no es real», ha finalizado. EFE








