Opinión por Álvaro Martínez
Esta misma tarde he podido hablar con varios afiliados al PNV que me trasladaban su preocupación por la marcha de la campaña electoral de su formación y las dudas que les genera. «Estoy de ataque de nervios», me ha dicho uno.
Yo le he contado que sus jefes están tranquilos y convencidos de que manejarán un gran resultado. Ganar en las dos instituciones. No ha habido otro objetivo desde el principio.
Pero no le he convencido con esta plática. Es más, se ha puesto más nervioso, si cabe, hablando de la irrealidad de las sensaciones de la jefatura, comparadas con la percepción que tiene el afiliado de la calle. Cuatro han sido sus motivos esgrimidos para ahondar en un nerviosismo al borde de acudir a un centro hospitalario.
En primer lugar, la permanente presencia de los jefes de Bilbao, con Ortuzar y Urkullu a la cabeza, que lleva a su pareja de candidatos a ejercer simplemente de teloneros.
En segundo lugar, el gesto de fuerza de EH Bildu, ayer en el Palacio Europa y la claridad en el mensaje que le ha convertido en alternativa real al PP, mientras los suyos andan por encima de las aguas sin mojarse ni mancharse. «Cosas del talonario -le he dicho yo- y los cientos de posibilidades publicitarias en todos los soportes y casi todos los medios de comunicación».
En tercer lugar, no le gustó el «mensaje a la desesperada» de Ramiro González llamando a la movilización ante la que viene. Sensación de oler la derrota, me ha dicho.
Y en cuarto, las encuestas de este fin de semana. «Esa si que no la entiendo», le he comentado, «¿si os da a ganar la Diputación y en el Ayuntamiento hay un triple empate?».
«Hay amigo», ha afirmado él, «voto oculto, voto oculto… siempre es del PP y de la izquierda abertzale».
Que sabio comentario.








Y todavia Urtaran sigue sin explicar lo de su puesto de funcionario en el Ayuntamiento de Gasteiz .¿A que espera?
Lo que deberían de haber hecho es presentar a la ciudadanía un candidato sobre el que no quepa la más minima duda o sospecha. El nepotismo es corrupción. No vale con decir que «otros» han conseguido puestos de funcionario de «manera poco clara» o «por ser quien es» o «por razones de parentesco» o «amiguito de». Los partidos no pueden jugar con los ciudadanos de ésta manera. Así no habría dudas, ni nervios y quizás deberían preguntarse en el PNV por qué no ganan la alcaldía de Gasteiz.
Las políticas poco claras si no ocultadas (por lo menos no expuestas, aunque por otro lado conocidas) ni durante la campaña para no mermar su resultado electoral sobre inmigración, ayudas sociales….hacen de Urtaran el candidato de la indefinicición. Nadie sabe donde está situado. Con unos y con los otros y como no se puede contentar a todo el mundo al final descontenta a todos. Apuesta fallida y ya es la segunda vez que su partido choca con el mismo pedrusco.