El Buesa Arena, ubicado en Vitoria‑Gasteiz, es el pabellón de referencia del baloncesto vasco y uno de los recintos deportivos más emblemáticos de España. Su historia está íntimamente ligada al crecimiento del Baskonia y a la transformación deportiva y social de la ciudad. Fotos

Origen: años 50
La zona comenzó a utilizarse como plaza de ganado y recinto ferial al aire libre a mediados del siglo XX, especialmente desde los años 50. Era un espacio amplio, sin urbanizar, utilizado para:
- ferias ganaderas,
- compraventa de reses,
- mercados agrícolas,
- encuentros rurales.
La Diputación y los ganaderos lo empleaban como recinto auxiliar de las ferias de Álava.
Consolidación: años 60–70
Durante las décadas de 1960 y 1970, la explanada se consolidó como plaza de ganado estable, especialmente para:
- ferias de San Isidro,
- ferias de otoño,
- concursos de ganado vacuno y ovino.
Era un punto habitual de reunión del sector agropecuario alavés.
Declive: años 80
A partir de los años 80, la actividad ganadera en esa zona comenzó a disminuir por:
- cambios en la estructura agraria,
- nuevas normativas sanitarias,
- traslado de ferias a recintos más preparados,
- crecimiento urbano de Vitoria.
La explanada quedó cada vez más infrautilizada.
Fin definitivo: 1989–1990
La actividad como plaza de ganado cesó definitivamente cuando la Diputación decidió construir allí un pabellón deportivo.
- 1989–1990: se desmantela el uso ganadero.
- 1991: se inaugura el Araba Arena, primer nombre del actual Buesa Arena.
Origen: la necesidad de un gran pabellón (finales de los 80 – 1991)
A finales de los años 80, el Baskonia vivía un crecimiento deportivo que desbordaba el histórico Polideportivo de Mendizorroza. La afición aumentaba, el club empezaba a competir en Europa y la ciudad necesitaba un recinto más grande.
- 1991: se inaugura el Araba Arena, nombre original del pabellón.
- Capacidad inicial: 5.500 espectadores.
- Fue una instalación moderna para su época, pensada para crecer.
Primer gran salto: ampliación y cambio de nombre (1995–2000)
El Baskonia se consolida como potencia europea y el pabellón se queda pequeño.
- Se realizan ampliaciones progresivas.
- El recinto pasa a llamarse Fernando Buesa Arena, en homenaje al político vasco asesinado por ETA en el año 2000.
- La capacidad supera los 9.500 asientos.
El Buesa empieza a ser un pabellón temido en Europa por su ambiente.
La gran transformación: el “nuevo Buesa” (2010–2012)
La Diputación Foral de Álava impulsa una reforma integral que cambia por completo el pabellón.
- Se construye un nuevo anillo superior.
- Se renueva la cubierta, accesos, iluminación y servicios.
- Se convierte en uno de los pabellones más grandes de Europa.
Capacidad final: más de 15.500 espectadores.
La reinauguración se produce en 2012, coincidiendo con una etapa de gran proyección internacional del Baskonia.
El Buesa Arena hoy: símbolo deportivo y cultural
Actualmente, el Buesa Arena es:
- La casa del Baskonia.
- Uno de los pabellones más grandes de la Euroliga.
- Sede habitual de conciertos, eventos y competiciones internacionales.
- Un icono arquitectónico y emocional para Vitoria‑Gasteiz.
Ha acogido:
- Copas del Rey,
- Final Four de la Euroliga (2019),
- conciertos multitudinarios,
- actos institucionales y culturales.
Identidad y legado
El Buesa Arena no es solo un pabellón: es un símbolo de la identidad baskonista y un motor económico y social para Álava. Su evolución refleja la ambición deportiva de la ciudad y su capacidad para situarse en el mapa europeo.





















Hoy en historias de Álava que no se quieren contar:
Qué agusto se quedó el pnv el día que se cargó el proyecto original de ampliación a 15.000 para quitar la cúpula y meter a los amigos del acero cortán que se ve en las torres.
El proyecto original tenía un anillo superior más cercano a la pista, mejores zonas de visión, unas zonas para sillas de ruedas muy originales y bien pensadas, palcos de verdad, mejor equipamiento, hasta un restaurante en zona superior con vista a la pista. Hoy el nuevo bernabeu tiene 2 restaurantes en la zona superior. Y además, dejaba la puerta abierta a ser ampliable a 20.000 espectadores
Todo por el mismo precio.
Entre la mala leche de unos para con Álava y la nula defensa de otros vamos apañados.