Se acerca el Alavés-Osasuna del domingo. Y como siempre nos atrevemos con las posibles reacciones de la grada antes de empezar. Ovación y bronca.
- Seguramente, las dos grandes ovaciones serán para el capitán: El Alavés y Antonio Blanco firman lealtad y para Mikel Rodríguez, que se pierde la temporada por una lesión.
- Seguramente, la gran bronca se la llevará Sergio Herrera, portero de Osasuna con pasado en el Alavés. Y enemigo número uno aquellos días:
Recordamos: El Alavés se jugaba el descenso y le venía bien la victoria de Osasuna ante el Levante. Cuando los navarros ganaban 0-2, el meta salió 35 de la portería, casi en medio campo, y le dio con la mano. Expulsión y 3-2 final.
«Han pasado cosas muy raras», tal y como afirmó su entrenador Lisci en la sala de prensa tras el partido.
La jugada no solo cambió un partido: abrió la puerta a todas las sospechas.
Porque cuando una acción es tan absurda, tan fuera de lugar y tan difícil de justificar, la gente piensa mal. Y cuando la gente piensa mal, suele ser porque el propio protagonista les ha dado motivos.
Regalar un partido así no es un fallo: es una irresponsabilidad monumental contra el Alavés. Quien más quien menos pensó en el partido de Mendi donde Osasuna se quedó sin Europa.
Curiosamente, gracias a la acción del portero que perjudicaba al Alavés, Osasuna se terminó metiendo en problemas en la última jornada para no descender. Y a punto estuvo.
Pero hay que pasar página, todos: Carta a aficionados de Osasuna que aún refunfuñan con el Alavés


