El Consejo de Gobierno foral ha dado luz verde a la ayuda para desarrollar la estrategia de lucha contra la polilla del racimo mediante la aplicación de técnicas de confusión sexual en viñedo.

Se trata de una línea de apoyo de 15.000 euros que nace ante la proliferación de esta especie en zona de Rioja Alavesa, dentro del plan de la Diputación Foral para terminar con esta plaga. La polilla del racimo (Lobesia botrana) es una pequeña mariposa en su estado adulto que causa graves daños en el viñedo riojano, más en otras zonas más cálidas.

Los daños se derivan esencialmente de las heridas que sus larvas provocan en las uvas de las que se alimentan al favorecer la infestación de botrytis o podredumbre del racimo.

Campañas como la del 2014 en Rioja en la que la incidencia de la polilla fue muy alta, conjuntamente con lluvias en época de vendimia, dieron lugar a la aparición de botrytis en muchos viñedos, con serias consecuencias sobre la producción y calidad de la uva y del
vino.

El método de lucha contra la polilla del racimo mediante técnicas de confusión sexual es un
método cuya efectividad lleva tiempo demostrada y lleva tiempo implantado en otras zonas
vitivinícolas, así como en algunas zonas concretas dentro de la DO Rioja con excelentes resultados.

Aún así, esta estrategia no está suficientemente implantada todavía en Rioja Alavesa, por lo que la Diputación Foral de Álava tiene gran interés en promover la utilización de esta técnica en la comarca.

El pasado mes de febrero, la Diputación Foral abrió una convocatoria pública para conocer el interés de los agricultores de la zona y, como resultado, se estableció un listado de personas y entidades interesadas en la aplicación de esta técnica en sus explotaciones.

El desarrollo de esta técnica exige, por sus condicionantes técnicos y económicos, que haya
participación activa de empresas y organizaciones que actúen de personas promotoras y las y los asesores, así como de suministradoras y suministradores de componentes químicos y equipos necesarios para su aplicación y de bodegas y viticultoras y viticultores particulares que deseen actuar como personas usuarias finales de la técnica.

Por lo tanto, el objeto y finalidad de estas nuevas ayudas es fomentar proyectos colaborativos de aplicación de esta técnica en Álava con el objetivo de impulsar el desarrollo de la misma y generar sinergias entre diferentes actores para que se extienda por el territorio.


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1 Comentario

  1. A los «pobres viticultores» se les ayuda a exterminar las plagas que afectan a sus ingresos, y lo agradecen subiendo los precios cuando escasea la cosecha (para no bajarlos) y cuando hay mucha demanda. ¿Quién ayuda a los demás autónomos en los problemas que tienen en sus negocios? Si tienen millones de euros para construir sus monumentales, exageradas e innecesarias bodegas, ¿cómo no les llega para gastar una miseria en insecticidas? ¿Cómo pagan los bodegueros estos favores?

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