El Gobierno Vasco se ha quedado con EH Bildu como único posible socio presupuestario después de que el PP haya seguido los pasos de Sumar y haya decidido abandonar las conversaciones para tratar de llegar a un acuerdo sobre las cuentas de Euskadi para 2025.
El Ejecutivo autonómico conformado por el PNV y el PSE tiene mayoría suficiente en el Parlamento para aprobar las cuentas en solitario pero inició una ronda negociadora con los partidos de la oposición -salvo con Vox- con el objetivo de recabar apoyos adicionales.
Sumar fue el primero en abandonar las conversaciones -lo hizo la semana pasada- y este martes el PP ha decidido también desmarcarse de las mismas. Ambas formaciones han anunciado además que presentarán enmiendas a la totalidad, algo que también hará Vox.
«Todavía hay un partido político que sigue en la mesa de negociación y queremos darle una oportunidad a ese diálogo. Euskadi merece un acuerdo mucho más amplio y desde el Gobierno estamos trabajando con toda nuestra voluntad política y con toda la honestidad para que ese acuerdo se pueda dar», ha dicho el portavoz del Ejecutivo, María Ubarretxena.
Ese último interlocutor es EH Bildu, que hoy martes ha señalado que las próximas horas «serán clave para poder alcanzar un acuerdo que haga valer la mayoría política favorable a políticas públicas mucho más valientes en materia de vivienda».
Una delegación de la coalición abertzale integrada por Pello Otxandiano, Nerea Kortajarena y Oihana Etxebarrieta se reunió ayer lunes por cuarta vez con el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël D’Anjou y miembros de su equipo.
En la cita el Gobierno Vasco les entregó una nueva propuesta que EH Bildu «tratará de mejorar», poniendo el foco en lo que ha venido reclamando desde el inicio de este proceso: «una política pública proactiva de vivienda y un acuerdo político para un SMI propio».
«Es el momento de demostrar que la retórica se puede plasmar en medidas políticas concretas, en ningún caso parches o pequeños retoques», ha advertido la coalición soberanista, que ha mostrado su «voluntad de diálogo y disposición al acuerdo».
Tres enmiendas a la totalidad
La negociación presupuestaria se limita por tanto a EH Bildu después de que hoy el presidente del PP de Euskadi, Javier de Andrés, haya anunciado que su partido abandona la negociación y que presentará una enmienda a la totalidad, una decisión que el Gobierno Vasco ha «lamentado».
El líder de los populares vascos ha explicado que en la reunión que ayer mantuvieron con D’Anjou el Gobierno no atendió su petición de que la «Sanidad y Seguridad crecieran como mínimo lo que aumentan el conjunto de las cuentas públicas (4,7 %) y que se tuviera en cuenta la subida del IPC», algo que era «básico» para su partido.
El PP «no se ve reflejado» en los presupuestos y por ello pedirá la devolución de las cuentas.
La enmienda a totalidad del PP se suma así a las ya anunciadas por Sumar y Vox. Todas ellas serán debatidas -y rechazadas dada la mayoría parlamentaria del Gobierno- en un pleno que se celebrará el 10 de diciembre.
La aprobación definitiva del proyecto presupuestario, con o sin acuerdo con EH Bildu, tendrá lugar el 20 de diciembre en el último pleno del año en la Cámara autonómica. EFE








