El mundo marino de la Ballena Bali ha inundado este domingo el centro de Bilbao del espíritu festivo de Aste Nagusia, con un recorrido por la Gran Vía. Desde las 6 de la tarde, la comitiva ha llenado las calles de música y color, invitando a un viaje desde la costa a las profundidades del océano y rindiendo un animado homenaje a las tradiciones pesqueras vascas.
Y el alcalde Aburto sin privilegios. En quinta fila y con el pueblo como se ve en la foto.
No como en las traineras matinales, que estaba mejor situado:
La kalejira, a la que este año se han sumado criaturas llegadas de lo más profundo del océano, y una cohorte de personajes que han hecho un guiño al Año Nuevo Chino, ha arrancado en la Plaza Circular con la fuerza y el ritmo de la batukada y mezcla de estilos de TrokoBloco, que anunciaba la llegada de la gran protagonista, la ballena de 12 metros de largo que regalaba chorros de agua al público.
Tras sus pasos, y al son de cinco dulzainas, una comparsa y una fanfarria de arponeros han mirado a la tradición ballenera con estallidos de confeti y arpones festivos.
Eran la cabeza de un desfile protagonizado por los hinchables del Pulpo, lanzando confetti con sus tentáculos; el Besugo, arrojando humo por la boca; el Txangurro, con sus pinzas gigantes, y la Txirla, girando sobre sí misma y con dos “perlas” que lanzaban confetti.
Además, la comparsa Lobas de Mar se ha ocupado de dar voz a los oficios femeninos más antiguos de los puertos vascos, como rederas, neskatillas y empacadoras.
La comitiva ha estado acompañada este año por una comparsa de Gaviotas, que con sus coreografías han transportado al público a las costas marinas, y del cortejo Abysés de Remue Menage, todo un homenaje a los fondos marinos y a la fauna de las regiones abisales. Además, de la mano de la formación Brotons, la cita ha invitado a viajar a Oriente con personajes que eran todo un guiño al Año Nuevo Chino.
La música de Broken Brothers Brass Band y la fanfarre bilbaina Sama Siku han completado la animación de la cita.
El desfile ha contado, como otros años, con zonas habilitadas para personas con movilidad reducida frente al Palacio de la Diputación Foral de Bizkaia. Y tras el paso de la marea festiva, un equipo de limpieza del Ayuntamiento se ha encargado de retirar los residuos y de acondicionar el espacio de la Gran Vía y su entorno.


















