(EFE).- Más de 160 centros educativos vascos de la red pública y de la Federación de Ikastolas «se han plantado» ante la prueba de tercero de Primaria recogida en la Lomce y han reclamado un sistema de educativo y de evaluación «propio».
El Departamento de Educación ha dejado en manos de los colegios el desarrollo de esta prueba, que también aparece en Heziberri -el plan del Ejecutivo para mejorar la calidad de la enseñanza-, que el curso pasado no pudo llevarse a cabo en los centros públicos de manera experimental por el plante secundado por las familias.
Hoy se han concentrado ante la Delegación de Educación en Vitoria medio centenar de personas entre padres, profesores y alumnos para entregar a la consejera, Cristina Uriarte, un escrito en el que reclaman «la retirada inmediata de los decretos curriculares de Heziberri» imponen la citada prueba y se construya «entre todos un sistema educativo propio».
En declaraciones a los medios de comunicación, la representante de la plataforma Gure Hezkuntza, Blanka Martínez de San Vicente, ha explicado que a día de hoy más de 160 centros educativos de Euskadi, 40 de ellos en Álava, «se han plantado» ante la obligatoriedad de hacer la evaluación de tercero de Primaria.
Todos ellos son centros de la red pública, principalmente, y de la Federación de Ikastolas, aunque no hay ninguno de Kristau Eskola, es decir de los colegios religiosos concertados, según ha precisado.
La consejera, ha asegurado Martínez de San Vicente, «sabe perfectamente que el sistema de reválidas que está imponiendo no está siendo aceptado por la comunidad educativa» y, por ello, le ha pedido que retire los decretos de Heziberri «porque no cuentan con el consenso» necesario y «solo tiene el apoyo del PNV y el PP y con eso no se puede sacar ningún proyecto adelante»





