La cosecha de manzana producida este año en el País Vasco para sidra con denominación de origen Euskal Sagardoa estará condicionada por la falta de lluvia y el calor con una previsión de recoger 1,5 millones de kilos, una cifra «notablemente menor» que el año pasado que rozó los 6 o 7 millones.
Los datos sobre la campaña han sido dados a conocer este miércoles en una rueda de prensa en el manzanal experimental de Otalarrea de Villabona (Gipuzkoa) en la que han participado productores de manzana y elaboradores de sidra de las tres provincias, junto a representantes de las diputaciones forales y del Gobierno Vasco.
En cuanto al grado de maduración, la manzana presenta algo más de azúcar que el año pasado, principalmente debido a unas condiciones de menor disponibilidad de agua y mayor temperatura, explica Euskal Sagardoa.
Por esta razón, la evolución de la cosecha está siendo «muy desigual» con una mayor concentración de fruta en el Goierri guipuzcoano y en algunos puntos de Álava.
Además el calibre de los frutos es menor que el del año pasado, por lo que se esperan sidras de «gran carácter».
Los manzanos autóctonos tienden a ofrecer una mayor producción cada dos años por lo que uno de los principales objetivos de los proyectos que se desarrollan en las explotaciones es equilibrar esta alternancia.
Durante 2025 y 2026, el sector de la sidra de Euskadi, Navarra y el País Vasco francés han puesto en marcha el proyecto Malus Bat con el objetivo de analizar la situación de la manzana, la sidra y las sidrerías, definir los proyectos prioritarios y la hoja de ruta para los próximos años.
Euskal Sagardoa prepara una nueva iniciativa denominada Malus Bi, que se desarrollará también en el marco de la Eurorregión y cuyo principal objetivo será identificar y consensuar los proyectos y recursos necesarios para producir manzana de calidad.
Esta entidad cuenta actualmente con unas 500 hectáreas de manzanal inscritas, cuya producción es absorbida por las 48 sidrerías de la Denominación de Origen para elaborar Euskal Sagardoa.
Estas superficies incluyen tanto manzanales antiguos como nuevas plantaciones, a las que se suman otras 166 hectáreas que han entrado recientemente en producción o lo harán en los próximos años.
La mayor parte de los nuevos manzanales se ha plantado en Gipuzkoa, en su mayoría con ayudas de la Diputación Foral, aunque también se han realizado nuevas plantaciones en Bizkaia y Álava, explica la denominación de origen.
La Denominación de Origen Euskal Sagardoa trabaja para incorporar a los sectores de Navarra y el País Vasco francés, «un proceso largo, pero que avanza por buen camino», ha explicado.EFE




