Osakidetza ha detectado y ha atendido a cerca de 4.000 personas en riesgo de quitarse la vida desde la implantación en 2022 del Código Intento Suicidio Reciente (CISR), un protocolo sanitario basado en una respuesta rápida, continuada y coordinada tras una tentativa de suicidio.
Es decir, 38 al mes y 1,2 al día.
Este programa facilita que quienes han sobrevivido a una tentativa de suicidio puedan integrarse en un circuito de seguimiento por parte de profesionales de salud mental, con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos intentos y asegurar la continuidad asistencial.
La prevención del suicidio es una de las líneas prioritarias la Estrategia de Salud Mental de Euskadi, han recordado el Departamento de Salud y Osakidetza en una nota difundida con motivo de la celebración hoy 10 de septiembre del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Osakidetza ha reforzado la prevención de la conducta suicida entre adolescentes y jóvenes con una nueva línea de trabajo de que combina por un lado la formación de las personas que están en contacto habitual con jóvenes (Programa Bizi) y por otro la investigación aplicada a mejorar la atención a adolescentes que han intentado suicidarse (Proyecto iSUPERA-A).
El objetivo es detectar antes, acompañar mejor y ofrecer a adolescentes, jóvenes y sus entornos los recursos necesarios para afrontar situaciones de malestar o crisis.
Dentro del programa Bizi en el último trimestre del año se pondrá en marcha un curso online de prevención del suicidio en adolescentes y jóvenes.
Está dirigido especialmente a quienes trabajan o se relacionan habitualmente con adolescentes y jóvenes, es decir, profesionales del ámbito educativo, agentes comunitarios, personal de servicios sociales y entidades que desarrollan su actividad con población joven.
El curso ofrecerá herramientas para identificar señales de alerta, actuar ante una posible situación de riesgo y orientar adecuadamente a la persona hacia los recursos comunitarios y sanitarios de salud mental.
Desde la puesta en marcha del Programa Bizi en abril de 2025 más de 2.000 personas se han inscrito en sus acciones formativas.
Por su parte, el proyecto iSUPERA-A está dirigido específicamente a adolescentes atendidos en centros de salud mental tras haber presentado una conducta suicida. El objetivo es ayudarlos a afrontar posibles nuevas situaciones de crisis mediante terapias y técnicas psicológicas específicas.
La intervención se aplica en los centros de salud mental de Gipuzkoa y consiste en ocho sesiones, que combinan atención presencial con seguimiento digital. El objetivo ahora es incorporar este programa al conjunto de Osakidetza. EFE





