Oleada de incendios en contenedores de Vitoria. El Ayuntamiento de Vitoria oculta los detalles: Esconde el número de depósitos y las horas. Por lo que no podemos comprobar si varios fueron alrededor de la Final del Mundial y establecer nexos de unión con los incidentes radicales.
Lo único que está claro es que incendios en 9 calles no es por casualidad. Tienen un aroma a provocados que apesta.
DOS SEMANAS ESCONDIENDO
La nueva política municipal de ¡Escándalo Oficial! Vitoria oculta denuncias, accidentes y sucesos sigue instalada en la Plaza de España. Estamos hoy en el día 14 del ataque a la libertad de prensa. Con un responsable: el concejal jefe de la Policía, César Fernández de Landa Manzanedo (PNV)
Hemos accedido a nombres de calles de los incendios en contenedores este fin de semana. Son:
- Otazu
- Cuadrilla de Laguardia
- Serafín de Ajuria
- Avenida Zabalgana (con daños a un árbol próximo)
- Mateo Moraza
- Pintor Pablo Uranga
- Pedro de Asua
- Avenida de Santiago
- y Martin Luther King.
La anterior ola de incendios en contenedores fue hace diez días
Hace diez días hubo otra ola de incendios en contenedores. Afectó a 23 instalaciones en 5 calles. Oleada de incendios en Vitoria ¡23 contenedores, árboles y vehículos! Y como ocultar es mentir, nos vemos obligados a hacer una regla de tres para reflexionar sobre el hipotético número de contenedores atacados este fin de semana en la capital alavesa:
¿han podido ser 41 contenedores? ¿o esta vez el ritmo ha sido más bajo?
Ya saben los políticos de Vitoria que si quieren dar la información íntegra como antes del día 7 de julio, aquí estamos para contarla. Mientras sigan escondiendo, seguiremos preguntando y generando hipótesis.







Siempre a habido tontos en la viña del señor ,como no les cuesta nada ganarlo ,vivirán a cuenta de sus papás ,hasta que sus padres pagen todo.
Estos incendios intencionados no son gamberrismo, es terrorismo. Es una manera más de desestabilizar el país y muy especialmente nuestras tres provincias vascongadas, provocando temor y desasosiego entre la población no afín de su ideario político.
No es muy difícil sospechar quien lo provoca y, sobre todo, quien lo dirige y quien lo paga.
Si quien tiene que controlar y reprimir este terrorismo aplicando la Ley de manera contundente no lo hace o, lo más probable, no le dejan hacerlo será por algo y mientras se siga consintiendo irá a más.