Todos los sindicatos, salvo el Sindicato Médico de Euskadi (SME) se han levantado este lunes de la Mesa Sectorial de Osakidetza como muestra de rechazo a la propuesta de acuerdo para el colectivo médico que ha llevado a este foro el Departamento vasco de Salud.
Esta propuesta abre la puerta a un nuevo modelo de guardias para los facultativos y recoge mejoras salariales para este colectivo.
Fuentes sindicales han confirmado que todas las centrales presentes, salvo el SME, han optado por levantarse de la mesa para mostrar su rechazo a estrategia negociadora del departamento dirigido por Alberto Martínez y denunciar la exclusión del resto de colectivos profesionales de la misma.
Tal y como anunció la semana pasada, Osakidetza ha llevado a la Mesa Sectorial de la sanidad vasca una propuesta de acuerdo para el colectivo médico fruto de la vía propia de negociación que lleva a cabo en Euskadi ante los desacuerdos con el Ministerio de Sanidad por el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco.
Resto de sindicatos indignados
Tras varias reuniones bilaterales con el SME la propuesta de acuerdo incluye medidas específicas relativas a las condiciones de desempeño profesional del personal médico y facultativo especialista, con especial atención a la revisión del modelo de guardias, mejoras en el sistema de libranza o la revisión de la retribución de la actividad de guardias, con incrementos progresivos, entre otros aspectos.
El paso dado por Salud ha indignado al resto de sindicatos que han optado por levantarse de la mesa en señal de protesta, tal y como ha explicado en su caso Satse, por la «estrategia de negociación» que sigue el Gobierno Vasco en esta materia.
Satse ha acusado en una nota al departamento de «ignorar las necesidades del resto del personal» y de llevar «un acuerdo cocinado en minoría al margen del foro legítimo de negociación» con una central que «solo representa al 10,48 % del personal Osakidetza y a menos de un tercio del colectivo médico».
Mientras tanto, ha lamentado que Osakidetza no da respuesta a demandas «fundamentales» para todos los colectivos profesionales, mientras que sí lo hace a las de los facultativos «fruto de las presiones y del secuestro del sistema sanitario provocado por la huelga médica».
Ha dejado claro que no va a permitir «privilegios de un único colectivo, ni jerarquizar las condiciones laborales» y ha insistido en su disposición a negociar en la Mesa Sectorial «respetando las mayorías y el derecho fundamental de la negociación colectiva».
En la misma línea, LAB ha denunciado lo que ha tachado de «negociación secreta» y ha anunciado una «nueva dinámica de movilizaciones» para mejorar las condiciones laborales y fortalecer el servicio público de salud.
Negociación colectiva deslegitimada
Ha acusado a Salud de «deslegitimar la Mesa Sectorial como ámbito de negociación colectiva» con un «falso cierre del conflicto» que en su opinión «tendrá graves consecuencias» al defender que los problemas de la sanidad pública son «estructurales y este acuerdo los oculta»
LAB ha dicho compartir «buena parte» del diagnóstico y de las reivindicaciones del colectivo médico, pero ha insistido en que la respuesta no puede limitarse a una única categoría profesional.
Ha defendido por tanto que el verdadero reto pasa por mejorar las condiciones laborales del conjunto de la plantilla de Osakidetza y reforzar la atención que se presta a la ciudadanía.
También ELA ha rechazado este acuerdo a dos por «no solucionar los graves problemas que soporta el personal facultativo» y por sustentase en» ofrecer mejoras salariales a cambio de una mayor disponibilidad laboral» dejando fuera al personal de Atención Primaria, que no hace este tipo de guardias.
Ha advertido de que este pacto pretende «comprar el silencio» del personal facultativo sin resolver las condiciones laborales que afectan a la calidad de la atención sanitaria y ha denunciado que se haya firmado sin el respaldo del resto de organizaciones sindicales presentes en la Mesa Sectorial, lo que «vulnera derechos sindicales y rompe con las mayorías representativas».
Por ello, ELA ha planteado al resto de centrales una huelga indefinida en otoño, con el objetivo de negociar un nuevo acuerdo regulador que mejore las condiciones laborales de todas las categorías profesionales de Osakidetza. EFE








