Hay que reconocerlo: en Vitoria tenemos días grises, días de lluvia… y días en los que la realidad supera cualquier guion de comedia. Este es uno de ellos. El caso es quejarse. La historia paranormal es de un urbano fantasma y autobuses Vitoria-Zaragoza.
Así que más de uno ya pide que se llame al vitoriano Iker Jiménez para que desvele el misterio.
LA DENUNCIA CIUDADANA
Un vecino, apurado, decide coger el BEI en El Boulevard para llegar a la estación de autobuses y enlazar con su viaje a Zaragoza a las 5:40 horas. Hasta aquí, todo normal. Bueno… normal hasta que deja de serlo.
Según cuenta en su queja, el conductor del BEI iba “distraído”, no paró en la estación, frenaba a lo loco, giraba como si estuviera en un videojuego y, en resumen, le dejó tirado en la siguiente parada. Resultado: pierde el bus a Zaragoza. Drama. Sudor. Maldiciones. Todo mal.
Pero llega la respuesta del Ayuntamiento… y aquí empieza la magia:
“Lo que no queda claro es lo de coger un autobús a Zaragoza a las 5:40, cuando el BEI no comienza hasta las 6:00.”
El BEI que dice que cogió… no existía. Era un BEI fantasma. Un BEI imaginario. Un BEI de Schrödinger: estaba y no estaba. Un BEI que, literalmente, no podía haberle dejado tirado… porque no había salido del garaje.
La escena final es maravillosa: El vecino indignado por perder un bus real… por culpa de un bus que no era real. La queja existe. El BEI no. Y Zaragoza, mientras tanto, esperando.
CONCLUSIÓN
Un vecino pierde el bus a Zaragoza y culpa al BEI… pero el BEI aún no había empezado el servicio. En Vitoria ya tenemos nuevo concepto: la queja paranormal.










En Vitoria hay mucho TONTO dentro del BEI y del BUS.
En Vitoria hay mucho tonto. Punto.
Esta persona es de supone que tendrá el ticket justificante del pago cuando se subió al BEI ¿no?