El concejal de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Vitoria, Lucho Royero (PNV), ha explicado que no cuenta con nueva información directa de cuándo abrirá el centro de refugiados que se ubicará en el edificio de la antigua clínica de Arana y ha exigido al Gobierno central mayor coordinación e información sobre esta instalación, a la que se opone el PNV.
Royero ha respondido este lunes de este modo a una pregunta de la edil del PP Marta Alaña en comisión en el Ayuntamiento,
Alaña se ha interesado por la información de la que dispone el Consistorio sobre esta infraestructura que, según los últimos datos aportados por la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, durante su visita a las obras el pasado mes de mayo, abrirá en octubre con 120 plazas.
La concejal popular ha insistido en rechazar este centro por su tamaño y por suponer un «modelo inasumible» que, a su juicio, saturará los servicios sociales y sanitarios de la ciudad, tras señalar que aunque la previsión sea que empiece a funcionar con 120 camas «se ha construido con espacio y mobiliario para 350».
Royero ha respondido que la información con la que cuentan es la que trasladó públicamente Cancela en mayo, tras reunirse con el grupo municipal del PNV, partido que rechaza este centro porque no se corresponde con el «modelo vasco de acogida».
A partir de esta fecha ha dejado claro que no ha recibido «ninguna comunicación oficial por parte del Gobierno central sobre la fecha de apertura, ocupación o puesta en marcha», más allá de lo avanzado el mes de mayo.
En este sentido, ha insistido en que una actuación de esta «relevancia» debería desarrollarse con «coordinación institucional e infrmación suficiente» hacia las administraciones más cercanas a la ciudadanía, encargadas de garantizar los servicios públicos.
«Seguimos reclamando y exigiendo una interlocución directa y permanente con el Ministerio competente y continuaremos planificando junto con los servicios municipales las respuesta que sea necesaria para preservar la calidad de los servicios públicos y la convivencia en nuestra ciudad», ha reivindicado.
Ha reiterado que el PNV defiende en las instituciones en las que gobierna una «acogida humanista, ordenada y sostenible» al subrayar que la migración «no se gestiona improvisando sino planificando, coordinando y dotando de recursos suficientes a las administraciones que deben atender esa realidad».
Asimismo, ha vuelto a reclamar «una mayor capacidad de decisión en materia migratoria», así como «el reconocimiento efectivo de Euskadi como frontera norte».
Este centro de refugiados es uno de los puntos de desencuentro en las instituciones en las que gobiernan juntos PNV y PSE-EE, ya que los socialistas lo respaldan y los nacionalistas piden su paralización,
El edificio estaba pensado para 350 plazas originalmente, pero la secretaria de Estado justificó su reducción a 120 inicialmente porque la cifra se pensó hace tres años, cuando la presión de la llegada de refugiados a España era mucho mayor. EFE








