Existen dos espacios muy jugosos «comercialmente hablando» en el centro de Vitoria: las antiguas oficinas del Ayuntamiento en Dato y otro que abarca la manzana de San Prudencio hasta General Álava.
El primero cuenta, si se cambia el uso en el Consistorio, con unos 1.500 metros cuadrados de zona comercial. Y el segundo puede llegar a más de 3.000.
Norte Exprés ha conocido en exclusiva varios movimientos entorno a esas dos opciones comerciales.
Oficinas municipales
Hoy ha habido una trifulca entre el PP y el PNV a cuenta de las oficinas municipales de la calle Dato esquina General Álava. Los conservadores han propuesto una idea de pisos, más zona comercial. Los nacionalistas han dicho que ya están trabajando en ello.
El edificio es propiedad de la Caja Vital. Y se está convirtiendo en una de las perlas favoritas de los posibles comercios futuros. De los grandes. Habrá que cambiar el uso a comercial, con las siguientes plusvalías que se producirán. Para el dueño y para el Consistorio.
La joya de la corona
Norte Exprés ha conocido en exclusiva, los movimientos de un empresario vitoriano para lograr inmuebles que construyan un gran espacio que supere los 3.000 metros cuadrados.
Nuestra fuente nos impide dar el nombre del empresario, cuyo apellido empieza por U. Y lo vamos a respetar.
Ese empresario tiene ya propiedades que dan a la calle General Álava y a San Prudencio, pudiendo ocupar la línea interna de una vía a otra. Con escaparates a ambos lados. Incluso pudiera tener salidas a la calle DATO.
Los rumores empresariales hablan que esos 3.500 metros van desde un pequeño parking, una antigua piscina interior que llega a San Prudencio, el antiguo Gretel en esa misma calle, una tienda de lámparas (As). Hasta aquí confirmado en un ágape de empresarios comerciales vitorianos que lo contaban a todos los que les querían oír.
Queda en el aire saber que ha pasado con Uteque e Inside, que tenían carteles de se alquila y que los han quitado, pero que podrían estar en lo mismo. Aunque éstos no lo podemos afirmar.
San Prudencio
Las oficinas de San Prudencio que quedan vacía y que costarán un millón de euros a las arcas municipales, también son objeto de interés en las preguntas de los comercios que quieren instalarse.









