Tal día como hoy, el 28 de febrero de 2020 se confirmaba el primer caso de coronavirus a Álava. También el primero a Gipuzkoa. Los dos pacientes, cuyo estado de salud era bueno, habían viajado en los últimos quince días, a Andalucía e Italia.
El Gobierno vasco hacía recomendaciones ese día a quienes tenían síntomas y habían viajado a una zona de riesgo: Quedarse en casa y llamar a Osakidetza. Al conjunto de la ciudadanía le pedían: Limpiarse las manos con agua y jabón, al toser o estornudar cubrirse bien la boca y la nariz con el codo o con un pañuelo para retener las secreciones respiratorias, y usar preferentemente pañuelos desechables para sonarse los mocos y tirarlos nada más usarlos.
Enseguida se supo que el primer caso alavés y uno más en Txagorritxu habían tenido 102 contactos. Arrancaba el foco de Vitoria que dio la vuelta a todo España.
HUBO MAS NOTICIAS: El día 29 de febrero del año pasado (fecha que no se repite en 2021) hubo más noticias relacionadas con la covid. Destaca la CARTA de Mercedes Benz a sus trabajadores donde daba recomendaciones y anunciaba un grupo de trabajo a nivel de Daimler que «nos permite reaccionar rápidamente en todo momento».
Las mascarillas no protegen
Ese mismo día 29, volvía a intervenir el Gobierno Vasco para transmitir tranquilidad. Entre otras cosas incidió en que las mascarillas no protegen y solo deben usarse si se tienen síntomas de enfermedades respiratorias contagiosas cuando se está en presencia de personas del grupo de riesgo, como en centros médicos y residencias. Luego ya hemos visto como ha acabado el tema de las mascarillas hasta el día de hoy.
Y ajenos al coronavirus seguían pasando otras cosas que más tarde serían secundarias en cuestión de días, pero que recordamos:
Un grupo suizo compraba una fábrica de vidrio en Álava, Tubacex -que hoy está en conflicto laboral por despedir personal- anunciaba sus beneficios de aquel año, reventó una rueda del autobús del Alavés, ya se debatía sobre si la gruta del Belén de La Florida se podía caer (algo que no se arregló para estas anteriores navidades), seguía la discusión sobre tirar o no la cruz de Olarizu, y las autoridades seguían hablando de gastar 24 millones en un Auditorio, algo que ha pasado a segundo plano, como muchas otras cosas.
Lo peor estaba por llegar. Y un año después aquí seguimos encadenando problemas.








Y aqui seguimos, aguantando mentiras, gobernados por incompetentes, necios y egoistas, negocios joriros y una población cansada. Cuando se unira el pueblo y hará algo ? Quien sabe..
¿Una nueva guerra civil, por ejemplo?