No te eches las manos a la cabeza. No tengas en cuenta los excesos que hayas podido tener estos días de Navidad en Vitoria porque es normal, además, no hay que fustigarse.
Desde Bakh son conscientes de que los días de descanso son inevitables, pero desde el Departamento de Fitness y Nutrición de Bakh nos acercan algunas pautas para afrontar estos primeros días del año.
Escucha a tu cuerpo y descansa
Uno de los puntos clave. No todos los días estamos al 100% y hay que ser conscientes de ello. Asumir las capacidades de las que disponemos en diferentes momentos y, sobre todo, no exigirnos más de lo que no podemos. No lleves tu cuerpo al límite, debes ser consciente de hasta dónde puedes dar, y no te enfades por no estar al nivel deseado. Es mejor que los primeros días hagas ejercicio con una intensidad moderada, para así, poco a poco, ir aumentándola. Del mismo modo, el descanso será fundamental, ya que te permitirá sentirte mejor al siguiente día.
Hacer circuitos completos
Para recuperar la forma física más rápidamente y el nivel que pudieras haber alcanzado antes de Navidad, puedes apostar por un circuito cerrado que te permita trabajar de ese modo los músculos dorsales, pectorales, los cuádriceps, isquiotibiales y abdominales, entre otros. Para ello puedes apostar por hacer un circuito con tres vueltas de 15 repeticiones. Modera la velocidad al punto que más cómodo te sientas. En cualquier caso, será una cantidad suficiente como para sentirte cómodo.
Establece objetivos realistas
Debes ser consciente de que tu cuerpo, tras el parón, no se encuentra al mismo nivel que tenías previamente, por lo que deberás adaptarlo al esfuerzo durante los primeros días. Es muy habitual caer en el error de querer seguir con la rutina que tenías previa a las navidades. No obstante, lo recomendable es crear una rutina que se adapte a tu estado y nivel actual. Del mismo modo, debes marcarte pequeños objetivos fáciles de cumplir durante los primeros días, para crear momento.
Crea una rutina semanal
Crea una rutina adecuada a tus horarios. Fíjate en lo que hacías antes y empieza de manera moderada hasta que llegues a tu nivel de antes. Es recomendable que empieces poco a poco. Establece de nuevo el hábito, y, poco a poco, vete aumentando tanto los días de entrenamiento como la duración de las sesiones. Además, las agujetas seguro que harán acto de presencia, así que poco a poco.
Tan importante es el físico como el aspecto nutricional. Tras las fiestas, la mayoría habremos ganado un poco de peso, pero este no se traduce al 100% en masa grasa. La ingesta de alimentos poco habituales a base de grasas y azúcares, sumado a una ingesta de calorías total por encima de la habitual durante unos días, hace que aumente la inflamación asociada a una retención de líquidos en el organismo. Puede que tengas incluso sensación de pesadez y fatiga en lugar de sentirte con más energía.
Por lo tanto, este peso que hemos ganado no tiene por qué ser únicamente grasa. ¡Estamos a tiempo de solucionarlo!
¿Y cómo lo vamos a hacer? Sin mecanismos compensatorios, sin dietas milagro y sin entrenamientos de 4 horas. Simplemente debemos volver a aquellos hábitos saludables que teníamos antes de las navidades. Y si no los tenías, presta atención:
Come variado y saludable. No disminuyas tus raciones de comida, pero vacía tu despensa de todos aquellos alimentos exclusivos de navidad.
Vegetales y proteínas. Cubre tus platos con verduras o vegetales y alimentos ricos en proteína como la carne blanca o el pescado, blanco o azul.
Realiza ayuno intermitente. No tiene que ser todos los días, sino aquellos en los que, por ejemplo, no entrenes, o aquellos días en los que tu actividad sea más ligera. Esto se traducirá en un descanso a nivel digestivo que contribuirá a reducir la inflamación que comentábamos antes.











