1.-
– Oye, Patxi, ¿tú sabías que Dios era vasco y que encima era de Vitoria?
– Pues no, Julen, no tenía ni idea.
– Pues sí, porque era dios y hombre «a la ves».
2.-
En una noche tranquila en un caserío de la Llanada, se oye un enorme pedo.
El hijo pregunta:
-Padre, ¿has sido tú?
-Sí, hijo mío, he sido yo.
-Ya, ¡¡ya me parecía mucho pa la mula!!
3.-
¿Por qué los catalanes nunca visitan Vitoria?
Porque al entrar en la estación de tren leen “Vitoria-Gastéis” y se dan la vuelta.
4.-
Van dos alaveses buscando setas por el bosque, cuando uno de ellos dice:
-Oye Patxi mira un Rolex.
A lo que el otro responde:
-Oye si es a setas es a setas y si es a Rolex es a Rolex.
5.-
Están viajando en el mismo compartimento del tren, uno de Bilbao, otro de San Sebastián, otro de Vitoria, una chica joven de muy buen ver y una monja muy fuerte.
Llegan a un túnel, se oye un grito femenino y a continuación un fuerte tortazo, salen del túnel con todos en silencio, cada uno pensando en lo ocurrido.
La monja: “Alguno ha intentado pasarse con la chica y esta se ha defendido, bien hecho.”
El bilbaíno: “Alguno de estos dos ha intentado meter mano a la chica o a la monja por error y esta se ha defendido, ¡qué guantazo se ha llevado!”
El donostiarra: “Alguno de estos dos ha intentado meter mano a la chica o a la monja por error, esta se ha confundido y me ha arreado a mí el guantazo.”
La chica: “Alguno de estos ha intentado meter mano a la monja y menudo guantazo que se ha llevado, qué bruta, no me hubiera gustado tenerla de maestra.”
El vitoriano: “En el próximo túnel le vuelvo a arrear al bilbaíno.”
6.-
Llama el presidente de la Generalitat al Lehendakari:
– Quisiera hacer un negocio contigo.
– Sí, cómo no. ¿Qué se te ofrece?
– Nuestras fábricas de condones cerraron y estamos que… que queremos usar unos. Entonces, quería saber si nos puedes mandar un pedido de 100.000 condones.
– Pues… sí, cómo no…
– Pero, ¿te puedo pedir un favor?
– ¿Cuál?
– Que sean todos de color azulgrana. Ya sabes. Y lo más importante: que tengan unas medidas de 25 centímetros de largo y 6 centímetros de diámetro.
El Lehendakari se queda asombrado por las medidas que pedía el catalán: “Madre mía con los catalanes”, piensa. Total, que le responde:
– Bueno, llamaré a un amiguete mío para que los haga y te los mande
– ¡Muchas gracias!
Después de hablar con el presidente de la Generalitat, el Lehendakari hace la llamada al dueño de una compañía de condones.
– Buenas tardes, ¿dígame?
– ¿Qué pasa Patxi?, soy el Lehendakari. ¿Cómo estás? Tengo un trabajito….
– ¿Sí?, ¿De qué se trata?
– Pues… me ha llamado el presidente de la Generalitat y dice que quiere un pedido de condones azulgranas y con unas medidas de 25 cms de largo y 6 cms de diámetro.
– ¡Coño! ¿Qué se cree ése? Seguro que lo hace por presumir y son puras mentiras.
– Pues, quién sabe, Patxi, pero él paga. Así que, de todos modos, hazlos.
– Bueno, pues así será. ¿Algún otro favorcito Lehendakari?
– Sí. En cada condón quiero que escribas:
“Fabricado en Vitoria.
Talla: pequeña.”







En el chiste del tren has confundido el bilbaíno con el donostiarra, está puesto al reves!