La Ertzaintza detuvo por desórdenes públicos a catorce personas, cinco menores, cuando unas doscientas personas lanzaron botellas y otros objetos contra los ertzainas. 5 agentes permanece de baja.
El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha negado que los incidentes de la última madrugada de la Aste Nagusia se produjeran en la txosna Gogorregi y ha acusado al PP de «lanzar porquería para ver si podemos manchar a alguien» al preguntar por su vinculación política.
En una entrevista en Radio Euskadi este martes, Zupiria ha abordado la madrugada del domingo en Bilbao, cuando la Ertzaintza detuvo por desórdenes públicos a catorce personas, cinco de ellas menores, en dos altercados distintos, en uno de los cuales unas doscientas personas lanzaron botellas y otros objetos contra los agentes.
Sobre el origen de lo ocurrido, ha explicado que la Policía vasca acudió a resolver una pelea entre dos personas y fue recibida por «un par de cientos» que le lanzaron objetos, ante lo que los agentes se replegaron y actuaron después «con proporción y profesionalidad».
Cinco ertzainas causaron baja por las agresiones y todos se están recuperando.
El consejero ha situado los altercados en la zona de Abando, «entre el muelle de Ripa, la plaza Pío Baroja y el paseo», un espacio que, ha subrayado, «no tiene nada que ver» con la txosna Gogorregi.
El PP vasco registró este lunes dos preguntas dirigidas al propio Zupiria para conocer «la vinculación política» de ese local y el papel que desempeñó a la hora de impedir los incidentes, unas iniciativas de la parlamentaria Ainhoa Domaica que le atribuyen relación con el PNV.
Zupiria ha asegurado que se quedó «atónito» al recibirlas y las ha enmarcado en una actitud del partido «en todo el Estado español y también en Euskadi, donde todo vale».
«El Partido Popular se juega mucho el año que viene, tanto en las elecciones generales como en las municipales y forales en Euskadi, y creo que corre el riesgo de hacer el ridículo», ha afirmado.
Ha defendido además la actuación de la txosna, situada en la parte anterior de la plaza donde ocurrieron algunos de los hechos, y ha calificado su reacción de «ejemplar», ya que sus responsables «pararon la música, dejaron de vender bebida y esperaron a que la situación se calmara».
El consejero ha enmarcado lo ocurrido en un verano «tranquilo» y ha destacado que las infracciones penales han descendido de forma notable, con casi un 10 % menos en las fiestas de Bilbao respecto al año anterior y una caída sostenida desde 2023.
Ha admitido, no obstante, que las lesiones por peleas y agresiones han crecido en las fiestas de las tres capitales y que los incidentes de Eibar, Arrasate, Vitoria y Bilbao comparten patrón: alta madrugada, gente joven y consumo de alcohol y otras sustancias.
«No se advierte ninguna connotación política» en ninguno de ellos, ha señalado, sino «una desinhibición y una falta de respeto» hacia los cuerpos policiales, en un fenómeno «muy minoritario» que obliga a apelar a las instituciones, a los organizadores de las fiestas y a las familias, dado que hay menores implicados.
Zupiria ha confirmado también que la queja presentada ante el Ministerio del Interior por las detenciones de la Policía Nacional durante la final del Mundial sigue sin respuesta, y ha avanzado que volverá a plantearla en las próximas reuniones.
Ha reclamado además «una implicación mayor» de la Policía Nacional en inmigración y extranjería, especialmente en la identificación de personas en situación irregular que cometen delitos de forma reiterada.
De cara a este miércoles, ha cifrado en unas seis las concentraciones comunicadas en las tres capitales vascas, entre las convocadas por el PP contra el Gobierno español por la crisis de Ceuta y las contramanifestaciones previstas en respuesta, y ha confiado en que se desarrollen sin incidentes. EFE





««una desinhibición y una falta de respeto» hacia los cuerpos policiales»
De eso nada, esto ha sido un atentado, atentado terrorista contra personas (que forman parte de los cuerpos policiales).
Desinhibición… El jefe habla de desinhibición. El jefe les está diciendo a sus policías que lo que han sufrido no es más que desinhibición y una falta de respeto…
Es cómplice.