EFE).- El Ayuntamiento de Vitoria ha homenajeado hoy a Enrique Gómez Álvarez «Korta», asesinado por el Batallón Vasco Español hace 37 años.
El alcalde de la capital alavesa ha recibido a los familiares directos de la víctima, sus padres, hermano y varios amigos, junto con representantes de todos los grupos políticos municipales a excepción del Partido Popular.
Se ha tratado del segundo homenaje que el consistorio vitoriano hace a una víctima que no es de ETA tras los realizados a las cinco obreros asesinados el tres de marzo de 1976 en Vitoria por una carga policial durante una jornada de protesta.
El hermano de la víctima Kandi Gómez ha manifestado que con este reconocimiento institucional que faltaba «se cierra un ciclo» y ha recordado que hace 37 años una manifestación en Vitoria fue el «homenaje popular» a su hermano asesinado en Baiona (Francia).
El primer edil ha hecho entrega en nombre de toda la corporación de una placa a los padres de Enrique Gómez, natural de León y que se trasladó a Vitoria en 1957, y ha pedido «disculpas» por el hecho de que «quizás» no hayan tenido «todo el reconocimiento y cariño institucional durante todo este tiempo».
Urtaran ha insistido que con esta política de homenajes el consistorio quiere ofrecer su «reconocimiento» y «reparación» a todas las víctimas tanto del «terrorismo» como de la «violencia de tintes políticos», con el objetivo de lograr la «normalización política», la paz y «consolidar la convivencia» en la ciudad.
Asimismo ha reivindicado este tipo de actos para garantizar la «convivencia» en la diversidad de una ciudad donde existen diferentes ideologías, culturas y religiones.
Este homenaje se enmarca en los actos de memoria impulsados por el Gobierno Vasco como forma de reparación a las víctimas del terrorismo y de otras formas de violencia.






Mucha gente piensa que este tipo de homenajes, independientemente del bando en el que se encontraran los ahora homenajeados, no sólo no ayudan a la convivencia, sino que consiguen que no se cierren nunca las heridas. El mejor homenaje es el de haber hecho justicia en su momento. ¡Dejémosles descansar en paz de una vez!.
Mucha gente piensa que este tipo de homenajes, independientemente del bando en el que se encontraran los ahora homenajeados, no sólo no ayudan a la convivencia, sino que consiguen que no se cierren nunca las heridas. El mejor homenaje es hacer justicia en cuanto ocurra el hecho. ¡Dejémosles descansar en paz de una vez!.