Uno de los más grandes del panorama audiovisual demostró una grandeza personal y humana que muy pocos tienen.
Llegó el mismo sábado 8 a Vitoria con su mujer en su vehículo particular.
Es Emilio Aragón. El genio de la televisión. 
Ofreció un encuentro informal con los periodistas durante casi una hora en que la demostró una cercanía y humildad enormes.
No hizo ninguna exigencia, ni quiso usar los coches oficiales para acercarse al centro de la ciudad; fue andando tranquilamente con su mujer Aruca.
Haciéndose fotos con quienes le paraban por la calle.

Compró Lotería

A la altura de Sancho El Sabio se paró de repente a comprar lotería de Navidad en la administración de esa calle ante el asombro de la lotera que le reconoció.
Tras un paseo de una hora se acercó a comer hasta el The Bost junto al resto de premiados.
Y a la noche, tras la gala de clausura, sobre las 00.30 cogió su propio coche y se volvió a Madrid porque trabajaba hoy a las 8 de la mañana.
Un crack impresionante.


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