La convivencia entre fiesta y descanso vuelve a chocar en Vitoria. Un vecino que pasó la noche acompañando a su madre en el Hospital de Santiago desvela que varias cuadrillas de blusas y neskas, junto a sus txarangas, recorrieron de madrugada las calles del entorno del centro sanitario, impidiendo el descanso de pacientes en situaciones delicadas.
Su propuesta -con suma educación- es clara: acordar límites horarios para evitar música y pasacalles junto a los hospitales durante las fiestas.
CARTA CIUDADANA ÍNTEGRA:
«Quiero trasladar por este medio una sugerencia que pienso que merece la pena valorar. Durante las fiestas, desgraciadamente, los hospitales siguen con su día a día y son muchos los enfermos que permanecen ingresados en esas fechas.
Esta noche me he quedado en el Hospital de Santiago cuidando a mi madre, ya que se encuentra en una fase complicada de su vida.
Durante buena parte de la madrugada, varias cuadrillas de blusas y neskas, acompañadas de sus txarangas, han recorrido las calles alrededor del hospital, dificultando el descanso que se merecen los enfermos ingresados.
PROPUESTA
Aquí viene mi sugerencia: pienso que sería necesario acordar con la Comisión de Blusas y Neskas la necesidad de limitar, en ciertos horarios, que las txarangas toquen en los alrededores del hospital.
Como ejemplo, en Nochevieja se limita el lanzamiento de cohetes para no perjudicar a nuestras mascotas. Pienso que los enfermos merecen el mismo respeto. Muchas gracias», concluye en el Buzón.



Esto es pedir peras al olmo , cuando el mismo ayuntamiento, mete cine y conciertos por ejemplo en el artium , cuando hay al lado un centro hospitalario.
Nuestra charanga cuando pasábamos por el Hospital a las 12, todas las noches ha dejado de tocar por respeto a los enfermos. No son todas las cuadrillas.
Gracias