(EFE).- La Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskutza logró reunir el pasado mes de junio sólo a 127 de las 600 personas con las que aspiraba contar para recoger aportaciones ciudadanas al proceso de redacción de la propuesta para un nuevo Estatuto abierto por el Parlamento Vasco.
Los responsables de este trabajo, Beatriz Akizu y Mario Zubiaga, han explicado hoy en la Ponencia de Autogobierno los resultados de lo que han denominado como «momento» participativo, que fue encargado por este órgano parlamentario con un coste de 67.000 euros.
La intención de Eusko Ikaskuntxa era reunir el 9 de junio a 600 ciudadanos en tres foros en Vitoria, Bilbao y San Sebastián, pero solo 127 respondieron a esta invitación para hablar de sujeto político, bases de la convivencia y autogobierno democrático, de las cuales 57 lo hicieron en Bilbao, 36 en San Sebastián y 22 en Vitoria.
Los responsables han achacado que no se haya alcanzado el número deseado a que el objetivo era «ambicioso» y a que además la convocatoria se hizo con poco plazo y su difusión tuvo poco apoyo por parte de los medios de comunicación, al alegar que sólo el 22 % de los participantes se enteraron por esta vía.
Aunque han destacado el valor de este foro, Zubiaga ha precisado que «no es la voz de la sociedad vasca y nunca lo sería en un proceso participativo», ya que estos se conforman de «‘imputs’ diferentes y este es otro más».
Ha precisado que al tratarse de una opción voluntaria son los ciudadanos más activos y con compromiso «especial» con el tema a tratar los que se acercan. Por ello, ha planteado que si se quiere continuar con esta dinámica participativa se debería apostar por la «democracia aleatoria» para conformar estos foros mediante sorteo y teniendo en cuenta factores que reflejen la pluralidad social.
No obstante, ha defendido que la muestra ha sido heterogénea, que han quedado reflejadas «todas las opiniones existentes en la sociedad vasca» en torno al autogobierno y que la deliberación en torno a ellas ha sido de «calidad», por lo que ha considerado que el Parlamento debería tenerla en cuenta.
Se han detectado «consensos mínimos claves», entre los que han destacado que los participantes defienden que se creen espacios de diálogo en torno al país que se quiere construir.
Además, se apuesta por el acuerdo y se considera que «el punto de partida es la legalidad, que hay que adaptar a la voluntad democrática», de modo que cualquier procedimiento de actualización del autogobierno debería ser acordado desde la bilateralidad.
En este sentido, los ciudadanos participantes defienden que la proliferación de espacios de diálogo como este facilitaría los acuerdos y que en «un País Vasco plural para llegar a un acuerdo puede ser clave el derecho a decidir». En este sentido mencionan que «el punto de acuerdo podría buscarse en las ventanillas abiertas para la reforma (de la Constitución) que existen en el Estado».
Los participantes coinciden en el carácter plural de la sociedad vasca, en que todos los estatus políticos pueden ser revisables, y en que la base de la comunidad política es la ciudadanía y su voluntad.
Akizu ha puesto en valor el trabajo, a pesar de la baja participación, porque se buscaban espacios para facilitar el diálogo, pero ha reconocido que es preciso «más tiempo», ya que el informe refleja el trabajo «de un sábado por la mañana».
Ha señalado que un proceso participativo precisa de plazos más largos y ha subrayado que la sistematización de este tipo de iniciativas «facilitaría la construcción de un futuro compartido». En este punto ha recordado que el Parlamento Vasco también recogerá opiniones de forma telemática a través de la plataforma ADI.
Desde el PNV Joseba Egibar ha defendido que este trabajo «ofrece y actualiza una radiografía de nuestro país», mientras que Maddalen Iriarte (EH Bildu) ha dicho que todas las vías que se usen para facilitar la participación ciudadana son buenas.
Mikel Martínez (Elkarrekin Podemos) ha indicado que se necesitan procesos «más largos y más trabajados» y el socialista José Antonio Pastor ha lamentado la baja participación.
El popular Antón Damborenea, ha indicado que se demuestra que «salvo a los nacionalistas muy radicales este tema no apasiona mucho» y que las conclusiones no representan a la sociedad vasca. EFE





Interesante radiografía, sólo interesa a cuatro políticos el dar aire a la cometa, Viven de ella y si no le dan, el cuento se les acaba
A los políticos que viven de esto les interesa la independencia como ir al cielo a los cristianos: «cuanto más tarde, mejor»