La planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos (TMB) de Jundiz (Vitoria) recicla y da una segunda vida al 56 % de los materiales que recibe, según los datos del Ayuntamiento. Es decir, casi la mitad no alcanza el éxito.

La actividad de la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos (TMB) de Jundiz evitó el año pasado la emisión de 31.500 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Desde la Unidad de Gestión de Residuos se han publicado los datos referidos a la actividad de la TMB del pasado ejercicio con una cifra de reducción en la emisión de CO2 que supone el equivalente a los gases emitidos por 780 camiones diésel de un peso de 12 toneladas, durante el periodo de un año

A lo largo de 2025  se recibieron en la instalación de la TMB un total de 86.360 toneladas, de las que 78.681 correspondieron a la fracción resto y 7.678 fueron de orgánica selectiva y estructurante vegetal”, ha explicado Pascual Borja, concejal de Gestión Ambiental.

A las toneladas recibidas se le aplican diferentes procesos con el fin de convertir esos materiales, que llegan como desechos, en recursos útiles para que sigan teniendo una segunda vida. “En los últimos años, la valorización se ha situado en una media del 52%, habiéndose observado una tendencia ascendente, llegando a alcanzar la cifra del 56,14% el pasado año”, ha indicado Pascual Borja.

La instalación, situada en el polígono industrial, lleva en funcionamiento desde el año 2006 tratando la fracción de residuo orgánico que proviene de la recogida selectiva de los grandes productores y también de aportaciones puntuales. También centra su actividad en los restos que llegan de jardinería y poda, así como de las bolsas de basura común o fracción resto. “De esta forma, Vitoria-Gasteiz aplica un tratamiento avanzado con los residuos orgánicos de Álava, cumpliendo con los objetivos marcados de maximización de la valoración de residuos y minimización de eliminación por vertido”.

Durante estas dos décadas de funcionamiento el trabajo que se lleva a cabo consiste en una separación mecánica de la fracción orgánica de los residuos urbanos para su posterior tratamiento por biometanización (valorización de los residuos a través de la producción de biogás) y compostaje. Además, está preparada para tratar diferenciadamente la materia orgánica domiciliaria y comercial separada selectivamente en origen. Los materiales reciclables y secos se separan de manera automática y manual.

Las tareas que se llevan a cabo son la separación de materiales reciclables (cartón o envases ligeros, entre otros), prensado de la fracción no aprovechable, además de estabilizar la fracción orgánica a través de procesos de biometanización y compostaje.

Esa separación de materiales se aplicó durante el pasado año, entre otros, a las 399 toneladas de plástico (PET) que sirve de recipiente a diferentes bebidas recibidas en la planta y que supusieron el equivalente a 8,3 millones de unidades de botellas de agua de 1 litro. Llegaron también a Jundiz 930 toneladas de cartón que son la cantidad equivalente a un millón de unidades de libros de lectura de papel. La mayor cantidad de material recuperado fueron las 1.010 toneladas de material férrico y es equiparable a 12,6 millones de latas de conservas.

La energía generada a través del biogás obtenido en el proceso de digestión anaerobia, supone unos 225 MegaWatios/hora mensuales, lo que equivale al consumo eléctrico mensual de unas 830 viviendas.

Para avanzar en la consecución en los objetivos de reciclaje y economía circular marcados por Europa para el año 2030, se halla en fase de construcción por parte de la Diputación de Álava la nueva planta de compostaje, KonpostAraba, y que se constituirá como una infraestructura crucial para el tratamiento de residuos orgánicos en el territorio. Estará ubicada junto a la actual planta TMB y con su entrada en funcionamiento permitirá también aumentar el volumen de trabajo y tratamiento de residuos de la instalación municipal para seguir mejorando los datos de reciclaje.

 

Energía renovable

Por otro lado, dentro del “compromiso de Vitoria-Gasteiz de participar activamente en la lucha contra el Cambio Climático, en línea con los diferentes pactos, acuerdos y políticas que lleva a cabo, la planta de la TMB de Jundiz se encuentra dentro de listado de instalaciones municipales que disponen de instalaciones fotovoltaicas para reforzar la apuesta que reduzca la factura energética de la institución municipal”.

Con una inversión de un millón de euros se colocaron 2.286 paneles de 540 watios y que proporcionan una potencia de 1.234 Kilowatios pico. La energía generada por estas placas se destina tanto al consumo interno de las necesidades de la planta y también se vierte a la red eléctrica.

 La actividad del recinto se divulga y se da a conocer y, de esta manera, a lo largo de los últimos 3 años un total de 38 grupos y 1.216 personas han pasado por las instalaciones de Jundiz para comprobar en primera persona el trabajo que se desarrolla en la planta de Tratamiento Mecánico Biológico.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí