Tubos Reunidos ha mantenido su oferta en la nueva reunión sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para minimizar el impacto de los 301 despidos, en la que la dirección ha insistido en que es imprescindible redimensionar la compañía y los sindicatos siguen sin ver que la salidas estén justificadas.
Este miércoles se ha celebrado en Bilbao una nueva reunión entre los representantes de la compañía y de los trabajadores para negociar el ERE, que plantea 274 despidos en Amurrio y 27 en Trapagaran.
En la anterior reunión Tubos Reunidos mejoró su oferta inicial, que hoy ha repetido sin novedades: prejubilaciones a los 59 años con el 65 % del salario bruto; 30 días de salario con un tope de 12 meses a los eventuales, y para las bajas voluntarias una indemnización de 38 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades y 1.500 euros adicionales por año trabajado.
El periodo de consultas de ERE termina el lunes día 9, cuando está prevista la última reunión negociadora.
Según un comunicado de la firma, hoy ha vuelto a defender en el encuentro que es crucial que haya un acuerdo laboral en las próximas semanas que facilite el resto de los ejes del plan de viabilidad -reestructuración de la deuda y búsqueda de financiación- para que la compañía «no se vea forzada a tener que presentar otras medidas».
Según la dirección, «la bajada de la demanda y por consiguiente la sobre producción que existe en la actualidad es ya estructural, por lo que es imprescindible redimensionar la compañía». En los últimos 10 ejercicios Tubos Reunidos únicamente ha dado resultados positivos en dos de ellos y perdió el año pasado 71,3 millones de euros.
La compañía arrastra una deuda de 263,2 millones, de los que la mitad corresponden a los 112 millones más los intereses que le prestó la SEPI en 2021.
Además, tras la pérdida por los aranceles del mercado estadounidense y la llegada a Europa de importaciones de tubos chinos y ucranianos, Tubos ha advertido de será necesario adaptarse a una demanda previsiblemente inferior a largo plazo.
Tras el encuentro, los sindicatos han asegurado que la reunión ha sido «larga en el tiempo, pero parca en contenido nuevo. Hemos seguido intentando conseguir información, porque la dirección no da datos concretos sobre el ahorro de costes que justifique los despidos o la viabilidad de cerrar la acería», han asegurado fuentes sindicales.
Han confirmado que hoy no ha habido nueva oferta, aunque los sindicatos mantienen su posición de no entrar a negociar unas indemnizaciones de despidos «que para nosotros están en justificar. A día de hoy hay unidad en toda la mesa negociadora, coincidimos en que no están acreditadas las causas de los despidos».
De cara a la reunión del lunes, la última, los sindicatos esperan que se les dé «más información y datos concretos, no actos de fe de que está todo bien calculado».
Además, han asegurado que les cuesta creer que la SEPI, el principal acreedor, que es pública, «ponga como condición para reestructurar la deuda que se despidan trabajadores».
Como medida de presión, este viernes 6 la plantilla de Tubos se concentrará de 11 a 12 delante de Sabin Etxea, la sede del PNV en Bilbao. EFE







