El verano ha sido «especialmente complicado» en Álava debido a los incendios forestales -los tres fuegos principales han quemado 300 hectáreas- y a la sequía, que ha causado problemas de abastecimiento en algunas localidades y han complicado la actividad agrícola y ganadera.
En la rueda de prensa celebrada al término de la primera reunión del Consejo de Gobierno Foral tras el parón veraniego el diputado general, Ramiro González, ha explicado que las altas temperaturas, la escasez de lluvias y las rachas de viento han favorecido un conato de incendio «casi cada día».
Todos han sido sofocados con menos de una hectárea afectada salvo los tres principales focos:
- en Galarreta ardieron 130 hectáreas,
- en Heredia 70
- y en Llanteno 98.
Un rayo causó el primer fuego y los otros dos tuvieron origen humano, aunque aún no se ha determinado si fueron premeditados o accidentales.
Ninguno de ellos alcanzó la consideración de gran incendio (deben quemarse 500 hectáreas), se ha felicitado el diputado, que ha vinculado este hecho con el trabajo de la Diputación tanto en la extinción como la en la prevención porque la «máxima es que los incendios de verano se apagan en invierno».
Ha explicado que en el primer semestre del año se ha formado en prevención de incendios al sector primario y a las juntas administrativas, se ha lanzado un proyecto piloto para usar ganado para limpiar montes, se han mapeado las pistas forestales y se ha reforzado su mantenimiento.
Además, Álava cuenta con seis parques de bomberos que permiten llegar a cualquier punto en 20-25 minutos, ha destacado González, que ha anunciado una ampliación de plantilla en la Brigada Forestal, aunque sin precisar cifras. Esta brigada desbroza y limpia montes entre octubre y mayo y colabora en apagar incendios en verano.
Escasez de agua
La «especialmente complicada» meteorología del verano también ha afectado al sector primario. De hecho, hasta ahora la Diputación ha llevado 360.000 litros de agua sobre todo a la Sierra Salvada y a Guibijo para que el ganado pueda beber.
Esta cuestión será analizada este tarde en la reunión de la Mesa de Forrajes en la que participan las instituciones vacas y los ganadores y agricultores.
La sequía ha favorecido además problemas de abastecimiento en varias localidades y a lo largo del verano se han hecho 180 viajes de camiones cisterna para llevar 2,3 millones de litros de agua.
Una de los municipios más afectados ha sido Zuia y por ello la semana próxima habrá una reunión entre la Diputación, el Ayuntamiento y URA para evitar estos problemas en el futuro, ha explicado González.
El diputado también se ha mostrado preocupado por la situación del primer sector en Rioja Alavesa, ya que sufre un aumento de costes, un menor consumo e «incertidumbres» en mercados como el de Estados Unidos.
Por ello ha mandado una carta a las bodegas para pedirles que «se sean sensibles a la situación de los agricultores» y trasladarles que «si hay que ganar algo menos para que otro eslabón de la cadena siga, hay que hacerlo» porque «está en riesgo» la continuidad de los agricultores de la comarca. EFE




