AMPLIACION: Tubos Reunidos (TR) aplicará un despido colectivo en sus dos plantas principales tras haber perdido su principal mercado, el estadounidense, por los aranceles de Trump al acero, elevados al 50 % desde junio. También en Álava.
La empresa vasca, con unos 1.400 empleados, ha anunciado hoy la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en sus plantas de Amurrio (Álava) y de Trápaga (Bizkaia), las dos principales. Tiene otras dos en Subillabide (Álava), y Houston (Texas).
Será el próximo 9 de febrero cuando dé los detalles de los trabajadores afectados por este despido colectivo.
Inicialmente, el origen del problema de TR estuvo en la fuerte competencia en el mercado internacional por la gran presencia de fabricantes chinos que ofertan precios bajos.
El vecino de Tubos Reunidos, Tubacex -están en el mismo valle alavés-, ha conseguido reconvertirse especializándose en tubos premium, lo que no ha logrado TR.
Así, antes del covid TR perdía dinero, y con la pandemia, en el 2021 recibió un préstamo de la SEPI por importe de 112 millones de euros.
La inyección fue positiva y logró tres años de beneficios, entre 2022 y 2024, de 28 millones en ese último ejercicio.
Pero tras este periodo de bonanza, el año pasado llegaron los aranceles de Trump, primero del 25 % y luego del 50 % a partir del 1 de junio.
Estados Unidos, el principal mercado, hundido
El impacto fue inmediato, ya que Estados Unidos era el principal mercado de la compañía alavesa, con una cuota del 45 % de las ventas.
La empresa enviaba los tubos desde sus factorías vascas a la de Houston, donde los afinaba, pero la subida de los aranceles los hizo no competitivos.
Así, en el primer semestre del año pasado -las últimas cuentas conocidas- perdió 28 millones, pérdidas que se supone habrán aumentado en el segundo semestre, al elevarse aún más los aranceles. A ello se une una situación financiera complicada, con una deuda de 244 millones.
Por ello, en octubre pasado decidió paralizar la planta texana, con su repercusión directa en las vascas, de donde salían los tubos. Se calcula que la producción en Amurrio ha caído en un 40 %.
Además de parar Houston, la empresa aplicó en otoño a los trabajadores vascos un ERTE (expediente temporal), que ahora se va a convertir en un despido colectivo.
También ha cambiado de presidente, nombrando a Joaquín Fernández de Piérola en sustitución de Josu Calvo, aunque es no ejecutivo. Carlos López de la Heras continúa como primer ejecutivo de la compañía.
Por si fuera poco, en diciembre se vio envuelta en una investigación de la Audiencia Nacional por sus pagos como asesor a Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, investigado por el tribunal.
Ahora, el futuro se presenta complicado. Además de la falta de mercado, su situación financiera, entre pérdidas y deuda, la aplicación del ERE se prevé traumática.
El sindicato mayoritario en los dos comités de empresa de Amurrio y Trapaga es ELA, que ya ha anunciado su oposición al ERE y que tomará medidas contra el mismo. ELA es un sindicato que no duda en recurrir a la huelga, previsible en este caso.
Harbá que ver las decisiones que tomará la SEPI, a la que TR tiene que devolver los 112 millones, los bancos acreedores y las instituciones vascas, que de momento se han mostrado «muy preocupadas» por la situación.
El Gobierno vasco ha entrado en los últimos años en el capital de varias empresas, como Talgo o Ayesa, pero para garantizar el «arraigo» y que no se fueran al extranjero, evitando participar en firmas en crisis. EFE
Tras el nombramiento de nuevo presidente Nuevo presidente no ejecutivo de la empresa alavesa – llega la mala noticia: Tubos Reunidos va a plantear un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en sus plantas de Amurrio (Álava) y de Trápaga (Bizkaia) ante «la compleja situación económica y el contexto internacional actual de mercados», ha anunciado hoy la firma alavesa.
La dirección ha convocado hoy día 30 a los comités de empresa de las plantas de Amurrio y de Trápaga a una reunión que tendrá lugar el próximo 9 de febrero en las instalaciones de la planta de Amurrio -la principal del grupo- para «explicar de forma clara, directa y transparente las medidas del Plan de Viabilidad que afectarán a cada una de las plantas».
Estas medidas buscan «la viabilidad y mantenimiento de la actividad industrial sostenible y del empleo asociado, con el menor impacto social posible, e incluyen la realización de un ERE», ha anunciado la dirección.
Tubos Reunidos, que cuenta con 1.400 empleados, atraviesa una situación complicada, muy afectada por los aranceles de Trump. De hecho, ha suspendido temporalmente la actividad productiva en su planta en Texas, Estados Unidos.
Además, Tubos Reunidos recibió en el 2021 un préstamo participativo de 112,8 millones de euros del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas gestionado por la SEPI, que tiene que devolver. EFE










Mientras, Abascal, el de Amurrio precisamente, dorando la píldora a Trump, el causante de estás pérdidas de empleo, y las que vendrán. Ya quedan pocos representantes de la ultraderecha europea que sigan en su carro, Abascal, ahí sigue.
No he escuchado nunca que ese político defienda los aranceles.
Ya sabes que estos zurdos dicen lo que les conviene en cada momento, Trump es un gran presidente y la historia lo reconocerá y lucha por su pais mientras los políticos zurdos de España solo luchan por su sillón.