Los trabajadores de la estación de autobuses de Vitoria-Gasteiz seguirán muriendose de frío hasta que Urtaran quiera. El Ayuntamiento ha anunciado que va a tomar medidas para solucionar los problemas de tempreraturas gélidas en la estación, pero a su ritmo, cuando Urtaran despierte de su inacción.

El día 2 de febrero tendrá una reunión, a partir del 25 de enero comenzarán unas modificaciones en los accesos… A su ritmo. Y mientras tanto los trabajdores congelados.

Es la tontuna municipal.

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido acometer un bloque de medidas en materia de climatización e insonorización de la estación de autobuses tras la reunión que esta mañana han mantenido responsables del área de Administración Municipal, el servicio de Mantenimiento, la dirección facultativa de la obra y Ensanche 21. Anteayer se remitió un requerimiento a la empresa “UTE Estación de Autobuses Vitoria-Gasteiz”, responsable de la construcción, instándole a que adopte las medidas oportunas al efecto de resolver de manera inmediata los problemas que presenta el sistema de calefacción. A ello se suman las siguientes actuaciones acordadas hoy:

  • Se llevará a cabo un análisis específico del dimensionamiento del sistema de calefacción para comprobar los motivos por los que las dos calderas existentes no dan la respuesta adecuada a las necesidades del edificio, incidiendo en las posibilidades de mejora de su regulación. Toda la dirección facultativa de la obra y la empresa instaladora del sistema mantendrán una reunión sobre esta cuestión el próximo 2 de febrero.
  • Intervención en el sistema de accesos del edificio para minimizar las pérdidas de calor. Por una parte, a partir del 25 de enero y dentro del horario de apertura de la estación, se permitirá el acceso peatonal a las dársenas a través de las seis puertas laterales de las mismas, evitando tener que utilizar innecesariamente el vestíbulo donde se originan los problemas de temperatura. Igualmente, se tomarán medidas en el sistema de apertura de la puerta principal de la estación para que contribuya a evitar la entrada de frío al vestíbulo.
  • Remisión del contrato de obra de la estación de autobuses a los servicios jurídicos municipales para que determinen hasta qué punto son responsabilidad económica de la empresa constructora las anomalías detectadas.
  • Intervención en el edificio-vestíbulo para resolver los problemas de exceso de ruido que se están generando mediante la instalación en el techo de un material que permita reducir sensiblemente la contaminación acústica.

El alcalde, Gorka Urtaran, se ha puesto en contacto con la plantilla de la estación de autobuses para conocer de primera mano la denuncia que hicieron pública sobre sus condiciones de trabajo e informarles sobre las medidas que el Ayuntamiento está tomando. “Es una cuestión preocupante, con problemas que requieren de una solución inmediata, tanto para mejorar las condiciones de trabajo de la plantilla como de las personas usuarias de la estación. La empresa constructora ya cuenta con un requerimiento municipal en este sentido. Nos hemos puesto muy serios porque la estación de autobuses tiene que dar un servicio acorde a los requisitos establecidos. Esperamos que en las próximas semanas la calidad del servicio y el buen funcionamiento de la estación estén completamente garantizados”, ha concluido el alcalde.



1 Comentario

  1. Pues lo llevan tibio, no espabila ni a palos. Yo que ellos dado la imposibilidad de que espabile optaría por esperar al cambio climático es más posible y cercano que la otra opción.

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