Pito, pito gorgorito… Veamos a quién le toca. Y quien se rompe la crisma. No es un problema con las fuentes, que también. Pero hay otro. foto ajena a la información
El Buzón ciudadano recoge la queja de un vitoriano que habla de las caídas de niños en la Plaza de la Virgen Blanca.
«Desde hace ya algún tiempo hay un señor en la plaza de la Virgen Blanca que hace pompas de jabón bien grandes y espectaculares«.
Hasta aquí todo perfecto por el espectáculo.
«También de un tiempo a esta parte, pone cuenquillos para que los más pequeños se inicien en la realización de las pompas. Todo es muy bonito y divertido».
Pero llega el problema: «Hasta que te das cuenta de que el suelo se convierte absolutamente todos los días que se realiza esta actividad, en una pista de patinaje».
Y da los detalles: «El jabón resbala muchísimo y a poco que estés un rato mirándolo ves como al menos tres o cuatro niños se resbalan y se caen».
Pide al Ayuntamiento: ¿No se podría hacer algo para evitarlo? ¿Solo realizar las pompas sobre mantas? ¿O que solo las realice el «profesional» y con una zona acotada?










