Hay que reconocer que Ramiro González ha montado un circo de tres pistas. Ha perdido los papeles. Tras justificar hoy los presuntos casos de prostitución mirando a otros territorios, acaba de culpar a las interpretaciones de los periodistas. La culpa es del mensajero. Como siempre.
Nota de prensa oficial:
Ante las interpretaciones que han realizado algunos medios de comunicación de las palabras del diputado general de Álava, Ramiro González, la Diputación Foral de Álava aclara que:
El diputado general ha insistido en que situaciones como las ocurridas presuntamente en el centro de menores Sansoheta pueden suceder en cualquier territorio y pueden afectar a los menores con independencia de que vivan con sus familiares o en centros de acogida, debido a que la facilidad de acceso a internet y a los teléfonos móviles les pueden hacer vulnerables y víctimas fáciles.
En ningún caso ha afirmado que tenga conocimiento de situaciones similares en territorios concretos. Solo ha enumerado determinados lugares de Euskadi y del Estado, para dejar claro que estas situaciones pueden ocurrir en cualquier lugar, y a modo de ejemplo.


