El sindicato LAB ha denunciado que suspender el servicio de comedor en los institutos y aplicar un recorte del 40 % de las plazas en el resto de etapas escolares a partir de septiembre como medida de prevención ante la covid-19 supondrá «que más de 7.000 trabajadoras se vean en la calle».
Trabajadoras de las subcontratas que prestan este servicio en los centros educativos vascos se han concentrado este jueves ante la sede del Gobierno sutonómico en Vitoria para reclamar a la consejera de Educación, Cristina Uriarte, «un servicio de comedor y transporte escolar sin recortes ni pérdida de puestos de trabajo».
LAB, que ha recordado que la mayoría de estas trabajadoras sin «mujeres con contratos parciales», ha señalado además en un comunicado que el comedor «es parte fundamental en la educación integral de todo el alumnado, teniendo en cuenta que para algunos es la única comida que reciben al día». EFE








