urbanismo impuestos Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Este miércoles 9 de noviembre comienza la recogida de juguetes en ludotecas de la ciudad que, posteriormente se venderán a un precio simbólico en la IX Azoka Txikia que se celebrará el 17 de diciembre.

La IX edición de la Azoka Txikia, organizada por el Servicio de Educación y por el Servicio de Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, pretende sensibilizar a la población infantil y a sus familias en la solidaridad y en la participación.

El objetivo de este año, será recaudar dinero con la venta de juguetes en buen estado destinado a apoyar la labor del barco de rescate Vos Hestia, de la ONG Save the Children, que recorre el Mediterráneo tratando de rescatar y salvar a niñas y niños refugiados y migrantes, y a sus familias, de una de las rutas migratorias más peligrosas.

La recogida comienza el miércoles 9 de noviembre y se extenderá hasta el 30 del mismo mes en las ludotecas de Vitoria-Gasteiz.

El proyecto Azoka Txikia, que no sería posible sin la importante labor voluntaria y desinteresada del profesorado y las familias en todo el proyecto, tiene cuatro fases:

La primera de ellas, desde el 17 de octubre, en torno a 3.000 niñas y niños de doce centros escolares y de la Red de Ludotecas Municipales, participan en la campaña de sensibilización y concienciación “la voz de la infancia migrante”, de la mano de la ONG citada. El objetivo es fomentar la capacidad de empatía y actitudes solidarias de las niñas y niños y de sus familias.

La segunda, es la fase en la que nos encontramos de recogida de juguetes que estén en buen estado, dejándolos en los lugares habilitados al efecto en sus centros escolares o ludotecas, en la que puede participar toda la ciudadanía.

La tercera es la Azoka Txikia que se celebrará el 17 de diciembre en el Iradier Arena donde se procederá a la venta de los juguetes.

Y la cuarta, es la fase que destina el dinero recaudado, que en este caso servirá para apoyar la labor del barco de rescate Vos Hestia, que recorre una de las rutas migratorias más peligrosas, que desde el año pasado se ha llevado la vida de más de 3.000 personas, 423 de las cuales eran niños y niñas.


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