Opinión Norte Exprés: La política no es solo promesas en campaña; es coherencia, responsabilidad y respeto por quienes depositan su confianza. Lo que hoy se percibe en Álava es una deriva inquietante en la Diputación de Ramiro González. A punto de cerrar con Podemos las cuentas de la institución a espaldas de autónomos y emprendedores de Vitoria y Álava. ¡Todo por un sillón!
El PNV de Álava, a punto de rendirse a Podemos. Y ojo, si no hay acuerdo final de presupuestos será porque los morados se retiran. No por Ramiro González, que está arrodillado hace días.
Un partido que ofreció certezas en las urnas a los emprendedores y que ahora parece plegarse a acuerdos que desdibujan esas promesas con la izquierda más profunda. Esa que ningunea a los empresarios.
autónomos y emprendedores de Vitoria y del territorio toman nota. la sensación no es solo de sorpresa: es de traición.
Y ahora, Ramiro, sal a las tribunas a contarles películas a los empresarios. Por cierto, que hace tiempo no se las creen.
De las promesas a la claudicación
Durante la campaña se vendieron compromisos claros: apoyo a la iniciativa privada local, medidas para facilitar la actividad económica y una interlocución leal con el tejido empresarial. Acordar con un partido que exprime a los emprendedores para gastar sin límite…
Ahora, la imagen que se proyecta es la contraria. Cuando un partido negocia y cede sin explicar por qué renuncia a lo ofrecido, no solo pierde credibilidad; abandona a quienes confiaron en su palabra.
Esa claudicación no es un simple giro táctico: es un agravio para quienes sostienen la economía local con su trabajo y riesgo.
Paseos por foros y gestos vacíos
Es llamativo ver a Ramiro González paseándose por foros empresariales (con poca gente, por cierto), posando junto a cámaras y discursos, mientras las decisiones reales se toman en despachos y pactos con lo contrario que opinan emprendedores y autónomos.
Los encuentros públicos sirven para la foto; las políticas públicas se miden por su impacto. Cuando la presencia institucional se limita a actos de imagen y no a políticas que alivien cargas, reduzcan trámites o incentiven la inversión local, el mensaje es claro:
la prioridad no son los emprendedores sino la supervivencia política.
El coste para autónomos y pequeñas empresas
Para un autónomo, cada cambio de rumbo político tiene consecuencias reales: impuestos, trámites, incertidumbre sobre subvenciones y apoyo. La sensación de que las promesas electorales se negocian hasta diluirse genera desconfianza y paraliza decisiones de inversión. No es exagerado decir que la renuncia a compromisos anunciados puede traducirse en menos empleo, menos actividad y menos oportunidades para quienes intentan sacar adelante un proyecto en Álava.
Responsabilidad y transparencia como exigencia mínima
Si el PNV ha decidido priorizar pactos que implican renuncias, debe explicarlo con claridad y argumentos. La ciudadanía merece saber qué se negoció, por qué y qué contraprestaciones se obtuvieron.
La política responsable no se esconde tras eufemismos ni se refugia en la ambigüedad. Exigir transparencia no es hostilidad: es democracia.
Conclusión y llamada a la acción
Los empresarios y autónomos de Vitoria y Álava no piden privilegios; piden coherencia, seguridad jurídica y políticas que faciliten la actividad económica.
Si un partido renuncia a lo que ofreció en campaña, la respuesta legítima es la exigencia pública: explicaciones, rectificaciones y, si procede, alternativas que compensen el daño.
La política local merece más gestos que foros publicitarios: merece compromiso real con quienes sostienen la economía del territorio.








Arrodillado y con la boca llena.