El 28,1 % de las personas ocupadas de Euskadi afirma tener muchas dificultades para compaginar el trabajo con el cuidado de hijos menores y el 28,9 % asegura tener ese mismo grado de dificultad a la hora de atender a las personas dependientes.
Este alto grado de dificultad también lo percibe el 24 % de las personas ocupadas cuando se trata de conciliar el trabajo con la realización de actividades personales.
Desde el punto de vista de género, la mayor diferencia sobre la alta dificultad que perciben hombres y mujeres se produce a la hora de compaginar el trabajo con el cuidado de los hijos. El porcentaje es del 30 % para las mujeres, para los hombres es del 26,2 %.
Respecto al tiempo diario dedicado al cuidado de hijos y personas dependientes se perciben diferencias entre el tiempo empleado por hombres y mujeres.
Así, las mujeres que trabajan fuera de casa y tienen hijos menores de 15 años destinan de media 1,1 horas más al día a su cuidado que los hombres que se encuentran en la misma situación (4,7 y 3,6 horas, respectivamente).
Algo más de la mitad de las mujeres (53,1 %) destina 5 o más horas al día al cuidado de los menores, mientras que en el caso de los hombres el porcentaje se queda en el 29,8 %, en tanto que uno de cada tres (33,5 %) colabora con 2 o menos horas en el cuidado de sus hijos.
En cuanto a las horas dedicadas por las personas ocupadas al cuidado de las personas dependientes a su cargo, las mujeres dedican de media 0,6 horas más al día que los hombres (2,3 y 1,7 horas, respectivamente).
El reparto de tareas domésticas entre los ocupados de Euskadi también resulta desigual, ya que casi uno de cada ocho hombres -el 12,3 %– dedican 3 horas o más a esas tareas, mientras que en el caso de las mujeres este porcentaje es del 26,7 %, algo más del doble.
SE REDUCEN LAS DIFERENCIAS
Las diferencias entre hombres y mujeres por el tiempo diario dedicado a los cuidados y a las labores del hogar, alcanzaron en 2022 sus valores mínimos y se redujeron a 0,5 horas en las labores del hogar (0,3 horas menos que hace 10 años), a 1,1 horas en el cuidado de hijos (0,6 horas menos) y 0,6 horas en el cuidado de sus dependientes.
Este último es el cuidado que más se redujo y en 2022 la diferencia alcanzada fue de casi una hora menos que hace 10 años (0,9 horas menos), ha informado este miércoles el Instituto Vasco de Estadística-Eustat.
El desigual reparto de funciones en la realización de las tareas domésticas motiva que el 14 % de las mujeres ocupadas estén muy insatisfechas con la colaboración que ofrece su cónyuge o pareja.
En contraposición, un porcentaje elevado de hombres ocupados está muy satisfecho con la participación de su pareja (76,5 %). A pesar de estas valoraciones, el porcentaje de hombres que declara estar muy satisfecho con el tiempo que dedica a las labores de hogar (53,1 %) es similar al de las mujeres (49,5 %).
DESIGUALDADES EN LA PROMOCIÓN LABORAL
Por otra parte, el 16,8 % de los hombres ocupados cree que le resultaría muy negativo pedir un permiso de paternidad, y solo un 9,6 % de los hombres opina que la paternidad les podría afectar de manera sensible, frente al 26,1 % de las mujeres ocupadas, que considera que la maternidad puede crear desigualdades de promoción.
El temor a que solicitar excedencias o jornadas reducidas por motivos familiares afecte a la trayectoria profesional es mayor entre las mujeres que entre los hombres (31,3 % y 24,2 %, respectivamente).
Entre las medidas que pueden ayudar a la conciliación, está el teletrabajo. El porcentaje de personas que trabajan en esta modalidad, con mayor o menor intensidad, es del 17,8 %, 9 décimas menos que en 2021.
Por un lado, la proporción de los que trabajan al menos la mitad de los días se situó en el 6,7 %, 1,7 puntos porcentuales menos que en 2021 y 4,1 puntos menos que en 2020, cuando se alcanzó el mayor porcentaje (10,8 %).
Cuando el trabajo en el propio domicilio se realiza ocasionalmente, el porcentaje alcanza el 11,1 %, el mayor porcentaje desde que se realiza la encuesta, con una subida de 0,8 puntos porcentuales con respecto a 2021 y 3,8 respecto a 2020. EFE
Urkullu apela a la conciliación corresponsable
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha apelado a la «conciliación corresponsable» en la sociedad para lograr un equilibrio entre el tiempo personal y las responsabilidades laborales y familiares.
Urkullu ha inaugurado este miércoles el primer congreso «Kontzilia-Abriendo caminos a la conciliación, organizado por el Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco.
«Conciliar significa disfrutar del tiempo personal sin sentirnos culpables por no estar trabajando o cuidando; poder aspirar a tener una carrera satisfactoria, sin sacrificar responsabilidades; reducir el estrés y mejorar nuestra salud», ha dicho.
El lehendakari ha evidenciado que las medidas de conciliación funcionan «cuando se plantean teniendo en cuenta y armonizando las necesidades de las personas trabajadoras y de la propia empresa, respondiendo a los requerimientos de los distintos puestos de trabajo que la componen».
Ha hecho un llamamiento a las instituciones, empresas, entidades del Tercer Sector Social y a cada persona en su esfera familiar, social y personal, para «unir fuerzas y abordar este desafío con determinación y voluntad».
Kontzilia es un programa organizado por el Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco que se puso en marcha el año pasado.
Su principal objetivo es abrir caminos hacia la conciliación, alentando a las instituciones, empresas y a la sociedad en general a asumir un papel activo en la creación de políticas y prácticas que permitan una conciliación corresponsable.
El año pasado 44 empresas se sumaron a la convocatoria de ayudas destinadas a promover la conciliación de la vida personal, familiar y laboral en las empresas vascas.
Mediante un diagnóstico de la situación de la empresa y su personal laboral, se identifican los desafíos, posibilidades y necesidades en relación a la conciliación.
Con toda esta información se elabora un plan de conciliación que incluye objetivos específicos, medidas a implementar, herramientas para evaluar el progreso y mecanismos para ajustar y replantear lo que no funciona según lo previsto. EFE




