Las elecciones sindicales en la Ertzaintza que se celebrarán este jueves pondrán a prueba el liderazgo de Erne, primera fuerza en los últimos 20 años, en un contexto en el que la principal preocupación de la plantilla es la escasez de agentes.
Conforme al censo vigente, un total de 7.078 ertzainas pueden ejercer su derecho al voto: En Álava son 1.375 agentes, en Bizkaia 3.755 y en Gipuzkoa 1.942.
El plazo para votar anticipadamente finalizó el 24 de marzo y en total, el número de votos emitidos asciende a 3.996, según los datos aportados por el Departamento de Seguridad. El resto podrá ejercer su derecho entre las 10:00 y las 18:00 horas, mientras que se espera que los resultados provisionales se conozcan sobre las 20:00 horas.
En total se elegirán 60 delegados, 17 en Álava, 23 en Bizkaia y 20 en Gipuzkoa.
Las anteriores elecciones sindicales se celebraron el 10 de febrero de 2022 y en la actualidad la representación sindical en la Ertzaintza es la siguiente: Erne, 22 representantes; Esan, 20; Euspel, 10; Sipe, 7; y ELA, 4 representantes.
Erne ha sido tradicionalmente el sindicato ganador de las elecciones, lleva veinte años como primer fuerza, aunque en esta ocasión lo hará sin su histórico líder Roberto Seijo al frente, ya jubilado. Acaba de reelegir a Sergio Gómez de Segura como secretario general.
Hay otros factores que podrían influir en los comicios como la irrupción hace tres años del movimiento «Ertzainas en lucha», o los acuerdos firmados con el Departamento por Erne, Esan y Sipe.
Esan, segunda fuerza hace cuatro años, aspira al liderazgo, mientras que Euspel, tercera fuerza y que dijo «no» al pacto con el Departamento, busca recoger el descontento en el cuerpo, que ya se manifestó en el surgimiento de «Ertzainas en lucha», un movimiento que en los últimos meses ha perdido fuerza.
Hay otros sindicatos en liza, como ELA, que hace cuatro años sacó solo 4 delegados y quedó fuera de la mesa de negociación y el nuevo -se creó en el 2023- Ekos. Comisiones Obreras y UGT ya no tienen representación en la Ertzaintza.
Todos coinciden en el principal problema: la falta de efectivos. La plantilla teórica de 8.000 agentes no se cubrirá hasta el 2030, y aunque el censo oficial de las elecciones es de 7.482 agentes, las bajas hacen que en realidad no lleguen a siete mil los efectivos disponibles cada día.
Ello obliga hacer refuerzos y horas extra continuas y es la principal causa de malestar actual en la plantilla. EFE


