Desde que se abrió el Centro Cívico de Zabalgana, los ciudadanos se quejan de unas «piedritas» en las aceras. Un debate crítico desde hace mucho tiempo en el Buzón Municipal.
«El caso es que seguimos teniendo las aceras llenas de molestas piedritas todos los días.
Y pregunto, si se nos rompe el calzado, porque día sí y día también, se nos clavan las piedritas.
¿podemos denunciarlo al Ayuntamiento?».
En cristiano, que si se los pagan.
No le han respondido a esa pregunta (parece obvio), pero sí a los motivos de la situación:
El Ayuntamiento de Vitoria justifica las piedritas diciendo que «los autores del proyecto arquitectónico, decidieron terminar la urbanización del solar con gravilla oscura, entre otras razones porque es un material granular y permeable que permite el retorno del agua de la lluvia al acuífero del subsuelo, evitando su vertido y canalización a través de la red de saneamiento público y su innecesario tratamiento final en la depuradora de Crispijana»
Asimismo, «su color oscuro, contrasta y potencia la imagen blanca y singular del edificio. Además, era económica con un precio asequible para la gran superficie a cubrir, lo que permitía destinar la mayor parte del presupuesto disponible para el proyecto a otros aspectos de su contenido, en los que el centro ha salido fortalecido».
«La eliminación o sustitución de la gravilla está descartada al menos de momento, dado el elevado importe económico que alcanzaría y a juicio de los servicios técnicos municipales, por la desproporción existente entre dicho costo y los relativamente escasos beneficios que reportaría».
«Reconociendo que efectivamente el uso ciudadano de los espacios con gravilla termina por esparcir una pequeña parte de ella por las aceras y que ello genera algunas molestias y quejas, entendemos que pueden relativizarse éstas y que con medidas correctoras más sencillas y sobretodo económicas como las propuestas en ocasiones anteriores, puede llegarse a contener y mantener el problema dentro de unos márgenes razonables de tolerancia, sin necesidad de destinar para ello grandes recursos económicos, siempre escasos y necesarios para muchas otras cuestiones tan o más importantes».






Si llueve y me mojo… Si graniza y me abolla el coche… Si hace sol y me quemo… a quién reclamo? A la iglesia por ser Dios el que hizo la tierra y al ser humano?
¿Qué tiene que ver Dios con unos ineptos del Ayuntamiento? Los fenómenos meteorológicos son inevitables; una obra mal hecha es evitable. Piensa un poco más a ver si se te ocurre otra comparación mejor.
La explicación parece bastante convincente, y las pegas parecen achacables al mal uso q hacen algunas personas, no lo veo en eso culpa del Ayto. En mi urbanización tenemos piedritas desde hace años y siguen en su sitio.
Criticar es tan fácil, ¿verdad?
Una cosa es gravilla limitada por un cerquillo, y otra lo que se ve en la foto; gravilla sin cercar, que cualquier golpe de viento extiende por todo el pavimento.