El verano que empezará a las 17.54 horas de este viernes se prevé en Euskadi «dentro de lo normal o ligeramente cálido y húmedo», pero sobre todo a costa de julio, cuando las temperaturas medias podrían ser unas décimas superiores a lo habitual, hasta unos 19,5 grados en el litoral y 21 en el interior, y podría llover un 10 % más del promedio.
Éstas son las conclusiones a las que ha llegado la delegada territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en el País Vasco, Margarita Martín, tras «mezclar» las predicciones generales que auguran los modelos Europeo y Oceánico y adaptarlas a Euskadi.
En una rueda de prensa ofrecida en San Sebastián, en la que también ha dado cuenta del balance meteorológico de la primavera, Martín ha pronosticado que «el mes de más calor será julio», cuando espera que las temperaturas «oscilen entre lo normal y algunas décimas, a lo sumo un grado, por encima de lo habitual», mientras que «agosto y septiembre se esperan normales», tanto en la vertiente cantábrica como en la mediterránea.
El verano sería además «normal o ligeramente húmedo» en cuanto a precipitación, también a costa de julio porque sería ese mes el que podría acumular más días de lluvia, en torno a un 10 % más de lo acumulado de media e igualmente en la franja costera que en territorio alavés.
Los valores de los últimos años sitúan la temperatura media del verano en los 18 a 19 grados en la costa vasca y en torno a 20 en el interior, así como una cantidad media de precipitaciones acumuladas en la estación del orden de 250 litros en Gipuzkoa, 180 en Bizkaia y 80 litros en Álava.
Para los últimos días de junio, la meteoróloga ha previsto, hasta el domingo 23, cielo «bastante nublado, con apertura de claros a mediodía pero sin precipitaciones», aunque a partir del día 24 «llegarán los vientos del sur y la inestabilidad atmosférica», así como «una potente ola de calor» para el 26, 27 y 28 que, no obstante, afectará principalmente al valle del Ebro y el Mediterráneo y «muy de refilón» a Euskadi.
En cuanto al balance de la estación que está a punto de concluir, Martín ha indicado que, al contrario de lo que suele ser habitual, la primavera ha ido siendo en el País Vasco «progresivamente más fría y más lluviosa», cuando «en general es al revés».
De esta manera, marzo tuvo predomino de altas presiones y fue «cálido a muy cálido» según los registros de los cinco observatorios vascos, así como «seco o muy seco» en todo el territorio.
En abril, por el contrario, aunque abundaron las bajas presiones, las temperaturas medias registradas le otorgaron la calificación de «cálido o muy cálido», pero «normal o seco» en cuanto a precipitaciones.
«Con mayo llegó la bajada de termómetros», ha recordado la experta de Aemet, quien ha constatado que este mes concluyó con la catalogación de «frío» en la mayoría del territorio vasco y «muy húmedo» en cuanto a lluvias en Gipuzkoa, «normal» en Bizkaia y «seco» en Álava. EFE







