Cientos de personas se han manifestado este sábado en Bilbao, convocadas por Aske y Jardun, para pedir la libertad de dos de sus miembros detenidos en Irún acusados de un presunto delito de terrorismo, y denunciar lo que consideran un «montaje policial».
Aratz Bilbao y Malen Grunig Ibáñez, de 34 y 22 años, ingresaron en prisión provisional el 20 de octubre por orden de la Audiencia Nacional, que los investiga por presuntos delitos de colaboración con organización terrorista y de tenencia y fabricación de explosivos y armas.
Según el auto del juez Antonio Piña, entre el material intervenido figuran anotaciones de matrículas, información sobre agentes policiales, dispositivos cifrados y planos relacionados con antiguos zulos de ETA, además de documentación que los investigadores vinculan a Jardun Koordinadora.
La Ertzaintza, que no ha detallado si llegó a localizar armas o explosivos, situó el origen de la investigación el 26 de septiembre, cuando en un control en Eskoriatza (Gipuzkoa) identificó a tres personas que portaban material sobre fuerzas de seguridad y una posible localización de armamento.
Los dos jóvenes se entregaron el 17 de octubre en la comisaría de Irún acompañados de su abogado, que sostiene que no hay pruebas, y Aske calificó entonces las detenciones de «montaje mediático y policial».
La marcha ha partido a las 18.00 horas de la plaza Elíptica para recorrer la Gran Vía a los gritos de «Liberad a Malen y Aratz», «la lucha es el único camino» y «Estado español, estado terrorista», con ikurriñas y banderas a favor de la amnistía.
A la convocatoria han acudido participantes llegados en autobús desde distintas localidades de Euskadi, según los desplazamientos que las organizaciones anunciaron en la red social X durante los días previos.
La Policía Municipal se ha situado en todos los cruces de la Gran Vía, y la Ertzaintza ha desplegado dos furgones antidisturbios entre la calle Diputación y la Gran Vía.
La movilización ha llegado a las 19.00 horas a la plaza del Teatro Arriaga, en el Casco Viejo, donde las organizaciones convocantes han leído un comunicado y los asistentes han cantado La Internacional y el Eusko Gudariak.
En ese discurso han sostenido que las pruebas de los delitos que se imputan a los dos jóvenes carecen de valor y han afirmado que el objetivo del proceso es castigar a militantes políticos y generar miedo.
Han añadido que, si esos hechos son terrorismo, también podrían serlo los de quienes llenaban la plaza, y han denunciado que se haya equiparado la realización de pintadas con la fabricación de explosivos.
Los convocantes han denunciado además el trato dado a los presos y a sus familias, a las que, según han relatado, se comunicó primero que los jóvenes iban a las cárceles de Alcalá-Meco y Soto del Real y que después pasaron un día entero sin información hasta saber que estaban en una prisión de Extremadura.
También han asegurado que ambos se encuentran en primer grado y en régimen de aislamiento, algo que consideran «una forma de tortura».
Antes de la marcha, una integrante de Aske, Ispiñe Bidaurrasa, había declarado a los medios que el objetivo de la convocatoria no era que se produjera ningún incidente y se había desmarcado de lo que pudiera ocurrir al margen de la manifestación.
La movilización ha transcurrido finalmente de forma pacífica y ha terminado sin incidentes.
Los llamamientos difundidos en redes para provocar destrozos esta noche de Halloween, ante los que comercios de Bilbao, San Sebastián y Vitoria blindaron sus escaparates, tampoco han provocado incidentes hasta el momento.EFE










