Hay historias de mala suerte… y luego está la de este usuario de TUVISA, que en solo una semana en Vitoria ha vivido tres episodios idénticos en la misma parada. ¿Gafado?: En Jesús Guridi, justo enfrente del Corte Inglés.
Tres veces. Tres autobuses. Tres puertas que se cierran en sus narices por cuestión de segundos. Es como si el semáforo y el conductor se pusieran de acuerdo para grabar un reality llamado ‘A que no subes’.
ENCUESTA
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El relato sobre el transporte público
- El pasajero llega corriendo.
- El autobús sigue parado, sin moverse ni un centímetro porque tiene un semáforo en rojo justo delante.
- Las puertas se han cerrado hace apenas unos segundos.
- El conductor no vuelve a abrir.
- El autobús permanece detenido… sin abrir.
- El semáforo se pone en verde.
- El autobús arranca.
- El pasajero se queda mirando, resignado, esperando al siguiente.
Y así tres veces en una semana
. Si existiera un premio a la peor sincronización horaria de Vitoria, ya tendría nombre y apellido.
“No pido que incumplan normas, solo sentido común”
El usuario lo deja claro en el Buzón: No reclama que se suba cuando el autobús ya está en marcha. No pide nada fuera de protocolo. Solo pide que, si el autobús sigue detenido en la parada, sin moverse, y no hay ningún riesgo… se pueda abrir la puerta de nuevo.
Porque, como él mismo explica, “es darle a un botón”. Y cuando la situación se repite tres veces en siete días, la sensación es que el servicio pierde lógica y gana frustración.
La paradoja del semáforo rojo
Lo más llamativo es que el autobús no se ha incorporado a la circulación. No ha avanzado. No ha cambiado de posición. Está exactamente donde estaba cuando cerró las puertas. Pero aun así, no vuelve a abrirlas.
La denuncia ciudadana
El pasajero solicita que el Ayuntamiento revise si existe algún protocolo que impida abrir de nuevo las puertas cuando el vehículo sigue detenido en la parada, y que se valore aplicarlo con más sentido común.
Porque, como él mismo resume:
“Este tipo de experiencias terminan haciendo que a los usuarios se nos quiten las ganas de utilizar el transporte público.”
OPINIÓN CONTRARIA
«Lo que no es normal es que los conductores tengan que abrir la puerta a veces hasta 4 veces porque la gente no está a tiempo en la parada.
Y encima algunos miran con desprecio porque no les abren la puerta cuando el semáforo ya se está abriendo, que luego por culpa de esos se vuelve a cerrar el semáforo y otros casi 3 minutos que perdemos los demás, da igual si está el semáforo abierto o cerrado, tienes que estar en la parada a tiempo porque las puertas si las abren más de una vez es porque ellos quieren, no tienen obligación», en respuesta a la crítica.
ENCUESTA:


