El candidato a lehendakari por EH Bildu, Pello Oxandiano, ha emplazado este jueves «recobrar la ambición nacional» y aprovechar que el nuevo Parlamento Vasco tiene «una mayoría soberanista sin precedentes» para «ofrecer un nuevo marco jurídico-político» esta legislatura.

Otxandiano ha sido el primero en intervenir en el pleno del Parlamento Vasco en el que esta tarde será designado lehendakari de la XIII legislatura el candidato del PNV, Imanol Pradales, gracias a la mayoría absoluta que suman PNV y PSE-EE, partidos que ayer firmaron un acuerdo para reeditar el Gobierno Vasco de coalición.

El lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, que ha llegado a la Cámara una hora después del inicio del pleno, no ha seguido la intervención del dirigente abertzale desde su escaño, al que ha accedido sorbe las 11:15 horas cuando Pradales ha tomado la palabra desde el atril para presentar su programa de gobierno.

En su discurso, de algo más de hora y media de duración, Otxandiano ha llamado a «respetar a las dos mayorías claras» que hay en el Parlamento Vasco tras las elecciones del 21 de abril: una mayoría abertzale-soberanista porque el 73 % de los parlamentarios defienden que Euskal Herria es una nación; y por otro lado una mayoría de izquierdas.

El candidato ha instado a «trascender la política partidista» -«primero la patria y luego partido», ha dicho- para formular «un proyecto nacional desde unas bases compartidas» que parten de los dos «ejes» que reflejan esas dos mayorías parlamentarias: el reconocimiento de la identidad nacional de Euskadi y la necesidad de superar las políticas neoliberales.

«Es el momento de hablar del nuevo estatus»

«El momento para abordar el debate sobre el nuevo estatus político es ahora», ha afirmado Otxandiano, que cree Euskadi debe «aprovechar el debate sobre la plurinacionalidad que, indiscutiblemente, se debe abrir en el Estado» y que además no había estado «en la agenda del Estado desde la Transición».

El actual autogobierno está «agotado», ha sido «vulnerado de forma unilateral por el propio Estado» y ahora, «con una mayoría soberanista sin precedentes» en el Parlamento hay que «aprovechar la legislatura para, de una vez por todas, ofrecer un nuevo marco jurídico-político» para Euskadi.

Otxandiano ha expresado «vocación de acuerdo, voluntad y generosidad» para llegar a un pacto «amplio» y ha pedido al resto de fuerzas «altura de miras» para «ofrecer a este país un acuerdo que abra las puertas de par en par al futuro». A su juicio las bases sobre autogobierno que PNV y EH Bildu pactaron en 2018 deben servir como referencia para elaborar el nuevo estatus.

El dirigente abertzale ha reclamado por otro lado un nuevo modelo de gobernanza y una nueva cultura parlamentaria para que la Cámara autonómica no sea «un mero trámite» como a su juicio lo está siendo hoy en el pleno de investidura debido la tardanza del futuro lehendakari en hacer público su programa de gobierno.

Este se ha conocido cuando Otxandiano ya estaba en el atril lo ha que imposibilitado, según ha denunciado, cualquier debate en torno al contenido del programa pactado entre nacionalistas y socialistas para los próximos cuatro años.

Euskadi es «una botella que pierde agua»

Otxandiano ha expuesto además su visión sobre la situación de Euskadi, que ha definido como «una botella que pierde agua» y que por tanto necesita de una transformación «para romper inercias», según ha dicho.

En este sentido ha planteado «espacios de encuentro» en torno a cuestiones como a la autosuficiencia alimentaria, energética e industrial; el reforzamiento de los servicios públicos, con especial énfasis en Osakidetza y los cuidados; el impulso al educación y el refuerzo del sentimiento de pertenencia.

También ha abogado, entre otros temas, por actuar para atajar el «auténtico problema de la vivienda», por un nuevo modelo de seguridad con mayor respeto de los derechos ciudadanos, y por un nuevo reparto de riqueza. En este sentido ha defendido que «hay margen» para que la fiscalidad contribuya a este objetivo.

En su única referencia al terrorismo, Otxandiano ha reconocido la necesidad de «hacer una lectura crítica del pasado cercano para construir una memoria plural sobre el conflicto político». «No se puede construir el futuro dando la espalda al pasado», ha dicho el candidato, que se ha comprometido a trabajar para lograr «una convivencia basada en el respeto». EFE



1 Comentario

  1. Que ambición nacional si Euskadi ya no es más Euskadi. Menudo vende humos. Euskadi ya no es lo que era, ahora los jóvenes hablan muy mal euskera en los institutos. No saben quién es Sabino Arana. Solo conocen a C Tangana

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