Un lector nos envía un comentario respecto a las polémicas en los autobuses de Vitoria.

Incorporamos íntegro y añadimos las aportaciones de otros lectores, que se están produciendo hoy. (empezábamos con 8 y van…):

Entiendo que un conductor está para lo que debe estar:

1. conducir atento al caótico tráfico de la ciudad,
2. trasladar a los pasajeros en las mejores condiciones
3. ir dejando a los pasajeros en las diferentes paradas

Pero no para el resto, que entiendo corresponden a otro puesto (un inspector o como quieran llamarlo), es decir, a la propia TUVISA.

Ahí van unas cuantas situaciones que se dan a diario y que, por desgracia, noto que van “in crescendo”:

1. controlar a los “listos” que intentan hacer el viaje por la cara (los hay y muchos).
2. las que ocupan los asientos destinados a personas con movilidad reducida sin serlo.
3. las que dejan la sillita abierta y vacía, ocupando dos asientos más.
4. las que una vez entran con la sillita no las echa de allí ni d…s, y menos aún a un minusválido en silla de ruedas al que miran cómo se queda en tierra con total indiferencia.
5. las múltiples y simultáneas conversaciones en móvil en VOZ ALTA.
6. niños corriendo por el pasillo ante la total indiferencia de sus madres.
7. sillitas colocadas en perpendicular entorpeciendo el paso de los demás.
8. conversaciones entre dos usuarias separadas por tres metros o más.
9. Comer durante el trayecto, dejando rastros en el asiento y el suelo
10. Hacer pintadas y maltratar el mobiliario deliberadamente
11. Colocar los pies sobre el asiento de enfrente
12. Pasar empujando y por delante de otras personas de bastante más edad, para garantizarse un asiento
13. Los que no conocen lo que son los auriculares, con la música en el móvil a todo trapo (regetón o “calidad” similar).
14. Los que en vez de sentar al niño en el regazo, lo dejan en el sitio de al lado (ocupando un hueco de más), sin reñirle aunque se ponga de pie y ensucie el asiento.

Firmado: lapellaniz2364@gmail.com y más lectores


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10 Comentarios

  1. 9. Comer durante el trayecto, dejando rastros en el asiento y el suelo
    10. Hacer pintadas y maltratar el mobiliario deliberadamente
    11. Colocar los pies sobre el asiento de enfrente
    12. Pasar empujando y por delante de otras personas de bastante más edad, para garantizarse un asiento
    13. …….

  2. Más:
    13. Los que no conocen lo que son los auriculares, con la música en el móvil a todo trapo (regetón o «calidad» similar).
    14. Los que en vez de sentar al niño en el regazo, lo dejan en el sitio de al lado (ocupando un hueco de más), sin reñirle aunque se ponga de pie y ensucie el asiento.

  3. Lo que queda claro es que todos estos puntos no pueden ni deben recaer en la responsabilidad de un conductor de autobús urbano (a no ser que tuviera antenas y ojos en el cogote), ni en los propios usuarios (que corren un riesgo innecesario dada la reacción imprevisible de algunos al ser corregidos), sino en la propia empresa que debe velar por el bienestar de todos los usuarios. Los de todos los respetuosos con las normas, se entiende.

  4. Lo que queda claro es que todos estos puntos no pueden ni deben recaer en la responsabilidad de un conductor de autobús urbano (a no ser que tuviera antenas y ojos en el cogote), ni en los propios usuarios (que corren un riesgo innecesario dada la reacción imprevisible de algunos al ser corregidos), sino en la propia empresa que debe velar por el bienestar de todos los usuarios. Los de todos los respetuosos con las normas, se entiende.

  5. Considero que los conductores deberían tener autoridad para hacer cumplir unas normas cívicas que, debidamente publicitadas, comprometieran a todos los usuarios. Su incumplimiento implicaría multo y/expulsión del autobús. ¡Y todo arreglado!

  6. 15. Chillidos agudos de niños, sin venir a cuento, con total indiferencia de sus madres
    16. Personas que ocupan su asiento y parte del otro (y no porque no quepan en el suyo)
    17. Hacer como que pasan la tarjeta, aprovechando tumultos u horas punta
    18. Creerse con más derecho que los abuelos a estar sentado, incluso ya en la misma parada
    19. …….

  7. Todas estas situaciones, y las restantes que ocurren a diario a nuestro alrededor, son fruto de:
    FALTA DE AMOR A LOS DEMÁS lo cual genera falta de respeto AL OTRO…
    y
    SOBRA DE MALA EDUCACIÓN que impregna nuestra sociedad por los cuatro costados…
    y que desgraciadamente van EN AUMENTO DÍA A DÍA…
    La solución no son más VIGILANTES para cada una de las situaciones, pues terminaríamos teniendo que ser
    la mitad de la población los gendarmes de la otra mitad, sino EL BAJÍSIMO NIVEL DE RESPONSABILIDAD
    QUE SE DA EN LAS CASAS Y EN LOS CENTROS EDUCATIVOS en la transmisión Y EXIGENCIA DE LA
    PRÁCTICA de los VALORES Y BUENAS COSTUMBRES.

  8. Y como en los centros educativos y en muchas familias de nueva generación o recientes en la comunidad NO SE ENSEÑAN NI TRANSMITEN ESTOS VALORES QUE NOSOTROS RECIBIMOS DE NUESTROS ABUELOS Y PADRES, ¿qué hacemos, seguir haciento la vista gorda?. ¿o ajo y agua?.

  9. Aunque la solución es compleja, porque se ha avanzado demasiado en la laxitud y dejadez, por mi parte me atrevería a señalar algunos pequeños senderos que se podrían iniciar si queremos recuperar la calidad humana perdida:
    1.- Ahora que se están realizando acercamientos entre las fuerzas políticas para un posible acuerdo en educación (¡Por fin! ¡Ya les ha costado ENTERARSE DE LO QUE HAY QUE HACER!) sería muy provechoso incluir UNA ASIGNATURA OBLIGATORIA de eso de «VALORES Y BUENAS COSTUMBRES». Tan solo una hora semanal, no haría falta más, pero con clases prácticas y teóricas, y eso sí con profesores bien seleccionados por su interés en el tema. No se trataría de ganar solo un sueldo sino de sacudir las conciencias de nuestros niños y jóvenes, pero, he aquí la dificultad: sin asomo de politizaciones partidistas que tanto han corroído y corroen a diario a nuestros jóvenes, restandoles fuerzas para lo verdaderamente importante que es formarse en profundidad.
    2.- En los inicios de cualquier embarazo se debería distribuir UN FOLLETO a los padres y madres, tanto en singular como en plural, sobre sus obligaciones en esta misma materia de «VALORES Y BUENAS COSTUMBRES» respecto al nuevo ser que vendrá al mundo. Durante las horas de preparación para el parto se les instruiría sobre este campo transmitiéndoles SU EXTREMA IMPORTANCIA para lograr una sociedad más sana, más equilibrada y a la postre más feliz, por la felicidad que aporta la práctica del AMOR Y EL RESPETO a través de UNA PROFUNDA EDUCACIÓN.
    No se me escapa las críticas y estocadas que recibirán mis pequeñas aportaciones, pero ya desde ahora señalo que no me mueve interés de tipo alguno que no sea colaborar en la mejora del ser humano, antes de que los robots nos alcancen, e incluso nos superen, en algo que debería distinguirnos como sello de NUESTRA IDENTIDAD: SER SOBRE TODO «HUMANOS».

    • Pues suerte con la sugerencia, pero me temo que seguiremos suspendiendo en matemáticas, comprensión oral y educación ciudadana, en el informe Pisa y en Júpiter.

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