La Fundación Catedral Santa María ha comenzado las obras de restauración de la portada de Santa Ana, unos trabajos que se prolongarán durante los próximos quince meses y que tienen un presupuesto de 466.000 euros.

Se recuperará artísticamente la portada, lo que supondrá un valor añadido al templo, y este portal se reconfigurará como nueva entrada sin barreras a la catedral.

 

Los trabajos de restauración de la portada de Santa Ana, la más antigua de la catedral de Santa María, han sido adjudicados Petra S.Coop, una empresa vitoriana con una gran experiencia, y es que hace quince años ya realizó la restauración del pórtico principal del templo. Además, recientemente ha formado parte del equipo del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela. Los trabajos, cuyo avance podrá ser observado desde la plaza de Santa María, tiene un plazo de ejecución de quince meses y un presupuesto de 466.000 euros que serán subvencionados por el Ministerio de Fomento con cargo al 1,5% cultural y por la Fundación Catedral Santa María.

 

La portada de Santa Ana, la más antigua de las existentes en la catedral, se abre en el brazo sur del transepto hacia lo que entonces era el atrio cementerio de la iglesia de Santa María, en el siglo XIV. Está formada por un solo vano diáfano, sin parteluz, coronado por un friso con esculturas y un tímpano enmarcado en cinco arquivoltas con figuras. En sus jambas hay diversas esculturas sobre pedestales. Las del tímpano y las arquivoltas han sufrido graves daños históricamente y se encuentran, en su mayoría, decapitadas o mutiladas en otras partes como manos o pies.

 

La portada se termina con un gablete triangular de decoración vegetal, también muy dañado, y en su vértice un escudo nobiliario que ha sido borrado. Todas las estatuas atienden al ciclo de la vida de la Virgen, si bien la pérdida de manos y cabezas hace difícil identificar claramente a los personajes y las escenas. Prácticamente solo es reconocible la propia Virgen, con su corona y llevando al Niño en sus brazos, pues la figura central de la composición, Santa Ana, resulta casi irreconocible por las pérdidas sufridas.

 

En el siglo XIX la portada se vio condenada como consecuencia del arreglo estructural de esta parte de la catedral. Un siglo después, hacia 1960, volvió a abrirse a la plaza, si bien se reproducen a partir de entonces los daños estructurales históricos. En 2010 se repararon esos daños y se reconstruyó parcialmente el contrafuerte del siglo XIX.

 

La obra que acaba de comenzar contempla dos actuaciones complementarias. Por un lado, la construcción de un portal de obra de cantería de piedra blanca que proteja la portada de las inclemencias meteorológicas que, en buena medida, son las responsables de los daños en las estatuas y de la pérdida de detalles ornamentales. El portal avanzará dos metros sobre la fachada de la portada para evitar la lluvia directa y la dureza de las heladas.

 

Y por otro, se acometerá la restauración propiamente dicha de la portada, incluyendo la limpieza de las estatuas y la decoración arquitectónica, su reparación y la posible recuperación de la policromía original, si se pueden encontrar restos significativos. Para ello, se llevarán a cabo tareas preliminares de investigación y documentación mediante tecnologías digitales que permitirán evaluar tanto el estado de conservación en todo su detalle como las posibilidades de recuperar el aspecto original de las estatuas.

 

Una vez que finalicen estos trabajos la portada y el nuevo portal se reconfigurará como nueva entrada sin barreras a la catedral, mejorando el actual acceso adaptado desde el pórtico principal. Asimismo, la accesibilidad y la evacuabilidad del templo mejorarán notablemente con esta intervención, que aprovecha la urbanización de la plaza realizada por el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz en 2015.

 

Asimismo, la recuperación artística de la portada supondrá un nuevo valor a añadir a la exposición de la catedral, incorporándose tanto al circuito de visitas como a las actividades que se desarrollan por parte de la Fundación Catedral Santa María, y marcará un nuevo hito en la recuperación del monumento.


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