Nuevo conflicto de Gorka Urtaran con los trabajadores del Ayuntamiento. Está vez a cuenta del Euskera. En una circular interna, el alcalde dice que «alguna disfunción» y lanza los deberes para que se subsanen.

Y no es la primera vez que surge un problema entre el alcalde y los trabajadores. En diciembre ya tuvo una con los empleados de las oficinas municipales de San Martín y hace menos de un mes fue por la negociación del convenio con el Comité. Bien conocidas son las disputas con la Policía Municipal a cuenta de la falta de efectivos o la implicación del primer edil en la gestión.

En esta nueva ocasión son las «disfunciones» las que le llevan a llamar la atención a los empleados. Cita, entre otras cosas, la atención a la ciudadanía: tanto telefónicamente como presencialmente hay que dar la opción al ciudadano de utilizar cualquiera de los dos idiomas.

Formación continua: se facilitará a la plantilla la formación necesaria en todas las ocasiones que sea posible. Contratación de trabajadores: se prestará especial atención a la competencia linguistuca de los nuevos trabajadores. Contratación administrativa: se introducirá una clausula especifica que detalle los criterios lingüísticos que deberán cumplirse.

Subvenciones y convenios: todos los mensajes, así como folletos, etc., deberán realizarse en amibos idiomas, castellano y euskera. Aplicaciones informáticas: Se darán pasos para asegurar y reforzar la presencia del euskera en los programas informáticos comerciales y generales utilizados en los departamentos y servicios, por ejemplo, en los programas de ofimática, sistema operativo y correo electrónico. Paisaje lingüístico y rotulación: deberá figurar en ambos idiomas.

Debate municipal

A raíz de esta carta se produjo un debate donde el concejal del PNV Iñaki Prusilla dijo que  era necesario recordar el plan normalización, no es que se haya detectado que alguno haya realizado algo concreto, pero si se ha detectado q existia una relajación respecto de la aplicación de los criterios lingüísticos en una serie de acciones. Lo que se pretende es subsanar que no haya ninguna disfunción más.

Nos minutos más tarde, Prusilla en su segundo turno de palabra dijo que «no es que haya habido disfunciones». En qué quedamos, ¿blanco o negro? Un Ayuntamiento poco claro como siempre.

 



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