Mariano Díaz no está viviendo un parón internacional: está escribiendo una saga. El delantero del Deportivo Alavés ha encendido la Liga de Naciones de la CONCACAF con una semana que ya suena a capítulo legendario en la historia de la República Dominicana. Dos partidos, dos victorias, dos goles y dos asistencias… y en ambos, el nombre de Mariano grabado en fuego.
🔥 Trinidad y Tobago (1-2): En la madrugada del lunes, cuando el partido pedía un héroe, Mariano respondió. Se internó en el área, quebró a su defensor y soltó un latigazo que culminó la remontada en el minuto 50. Antes ya había abierto el camino con una asistencia quirúrgica para Morschel. Fue la noche en la que el dominicano-albiazul decidió que el guion era suyo.
🔥 Nicaragua (3-2): El viernes ya había avisado: gol, asistencia y liderazgo absoluto para empujar a su selección hacia un triunfo histórico. Un partido de esos que no se olvidan, donde cada balón que tocaba parecía inclinar el campo.
Mariano está en modo supernova. No solo marca, no solo asiste: arrastra, empuja, contagia, decide. Y en República Dominicana ya hablan de él como el jugador que está cambiando la dimensión del equipo en esta competición.








