Las personas mayores que viven en las residencias de Álava podrán a partir de este miércoles día 15 salir a comer con sus familias y tener encuentros con sus allegados, hasta un máximo de 10 personas.

La nueva medida, que amplía las salidas de los usuarios de las residencias, está contemplada dentro del plan de contingencia para centros y servicios del Instituto Foral de Bienestar Social y contribuirá a dar un respiro a la dura situación que desde el inicio de la pandemia están viviendo los hogares de ancianos en el territorio alavés.

El diputado general de Álava, Ramiro González, ha explicado que «no hay ningún positivo» en los recursos forales al recuperarse el único contagiado por coronavirus que reside en una vivienda comunitaria privada.

Desde el inicio de la crisis sanitaria, la pandemia se ha llevado por delante la vida de 140 personas usuarias de residencias, de las cuales 73 vivían en centros privados, 65 en centros públicos y 2 en la vivienda comunitaria de Campezo, según datos ofrecidos por la Diputación Foral de Álava.

Unos centros que han vivido un goteo continuo de fallecimientos y que tan sólo entre los pasados meses de abril y marzo contabilizaron 98 defunciones en residencias forales, 65 relacionadas con la covid-19, frente a las 24 y 37 muertes ocurridas durante el mismo periodo de los dos años anteriores.

Un considerable aumento de los fallecidos que suma a los 415 usuarios que vencieron a la enfermedad de los más de medio millar de positivos y que se tradujeron en unas extremas condiciones de aislamiento que ahora, poco a poco, intentan volver a la denominada como nueva normalidad.

Desde el inicio de este mes de julio, las residencias permiten las visitas de familiares durante un máximo de 2 horas dentro de las zonas comunes del centro, así como salidas, también de 2 horas, acompañados por las familias o voluntariado.

Las residencias también podían ya celebrar actividades grupales limitadas a un máximo de 20 personas, así como homenajes, cumpleaños y fiestas, respetando siempre las correspondientes medidas de seguridad.

La mejora de la situación sociosanitaria de los centros de mayores ha permitido que ahora se amplíen las salidas de sus usuarios y puedan mantener encuentros familiares.

El protocolo establecido por la Diputación prioriza la higiene personal, el aislamiento de las personas con síntomas, la realización de test PCR y el estudio de los contactos estrechos de cara a garantizar la seguridad de sus usuarios y trabajadores.

El documento también marca las pautas a seguir ante posibles rebrotes con cierres puntuales de servicios, suspensión provisional de la actividad presencial manteniendo la atención de forma telemática y el confinamiento de las personas usuarias en determinados casos.

La residencia pública Zadorra se mantiene como el centro de referencia frente a la covid-19 y los servicios forales han reservado un total de 45 plazas en habitación individual que se mantendrán libres para realizar aislamientos en caso de que fuera necesario. EFE


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1 Comentario

  1. Pues hay residencias que estos puntos no los llevan a cabo, de 2 horas nada y todos los días tampoco , y cuando llamas a diputación porque esto no se lleva acabo te dicen que cada residencia hace su propia propuesta según sus medios y situación.
    Vamos que depende la salida de los residentes del personal que tenga la residencia,porque el que se vale por si mismo puede salir las 2 horas y el que va en silla ruedas y es dependiente no tiene el mismo derecho porque los auxiliares lo tienen que acercar a la salida para reunirse con sus familiares.
    De traca!

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