El 39,4 % de los vascos utilizan para desplazarse de manera habitual el transporte privado, principalmente el coche, mientras que el 37,6 % se mueven a pie o en bicicleta y solo el 22,9 % usa el transporte público, un porcentaje que se ha reducido en los últimos años.

Este es uno de los datos recopilados por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat, en la Encuesta de Medio Ambiente a Familias del año 2020 que compara los indicadores respecto a 2015.

En el caso de movilidad el uso del transporte privado ha aumentado entre la población de 16 y más años y ha pasado del 35,4 % de 2015 al 39,4 % de 2020, un incremento que contrasta con la reducción que se observa de la utilización del transporte público, que baja en ese período 5,8 puntos.

Por territorios se observan diferencias. En Gipuzkoa predomina el uso del transporte privado (44 %) y en Álava los desplazamientos a pie o en bicicleta (44,6 %).

En Bizkaia los movimientos a pie o en bicicleta (34,8 %) y el transporte privado (36,3 %) están más equilibrados y por encima del transporte público (28,9 %).

Son más los hombres (48,5 %) que las mujeres (31 %) los que usan el transporte privado y estas se desplazan a pie o en bicicleta de manera más habitual que ellos.

MEDIO AMBIENTE

Del resultado de la encuesta y de todos los indicadores analizados se desprende que las familias vascas obtienen 6,7 puntos sobre 10 en su grado de sensibilización y hábitos sobre el medio ambiente, tan solo 0,1 puntos más que en 2015.

La mayor puntuación se registra en Gipuzkoa (6,8), seguida de Álava (6,7) y Bizkaia (6,6).

Los indicadores mejoran, en general, cuanto mayor es el nivel de instrucción y de ingresos.

En algo más de la mitad de los hogares vascos se utilizan frecuentemente productos de usar y tirar (56,3 %) mientras que el uso habitual de envases retornables (25,2 %), de baterías o pilas recargables (23,7 %) y de papel reciclado (20,7 %) son minoritarios.

A la hora de comprar se da más importancia al precio, en un porcentaje del 86,5 %, que a otros factores.

Destaca sin embargo que en el caso de los electrodomésticos la importancia que se concede a la eficiencia energética alcanza al 80,5 % de los hogares.

En los últimos años ha aumentado el valor que se concede al producto local, que es importante para el 79,1 % de las familias y a los alimentos con etiqueta ecológica (67,2 %).

HABITOS

Un comportamiento positivo es que el 98,6 % de las familias vascas tiene algún hábito que le permite reducir el consumo de agua y destaca que el 89,5 % descongela la comida con antelación para evitar hacerlo debajo del grifo y el 84,3 % espera a llenar la lavadora o el lavavajillas.

En el extremo opuesto figura el reciclaje del agua, algo que solo hace el 13,8 % de las familias vascas.

En cuanto al uso de la calefacción, casi un 80 % la regula mediante termostato.

La encuesta también revela que casi la totalidad de las familias trata correctamente los residuos de papel y cartón, plásticos y metales y vidrio, porcentajes que se van reduciendo en cuanto a los residuos de textiles y calzado (82,8 %), aparatos eléctricos (80,5 %), medicamentos (79,4 %) y orgánicos (74,5 %).

Y menos de la mitad de las familias trata correctamente los restos de productos químicos y de limpieza generados en el hogar.

Otras de las conclusiones es que casi la totalidad de las viviendas cuentan con algún sistema de calefacción y dispone de algún tipo de aislamiento y también hay un uso generalizado de bombillas de bajo consumo.

Además, el 20,1 % soporta ruidos y el 14,3 % malos olores en sus viviendas.

En general, el 97,2 % de los vascos manifiesta su preocupación por el medio ambiente, 4,3 puntos más que hace cinco años. EFE


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