La crisis económica empezó por la vivienda y se manifestó de dos formas: mientras decenas de miles de personas se quedaban sin casa, decenas de miles de pisos se quedaban sin comprador. En Vitoria-Gasteiz hay, en este momento, familias incapaces de pagar una hipoteca y llevar una vida digna porque se quedaron sin trabajo o sufrieron recortes, personas separadas ahogadas por los gastos devenidos de su nueva situación y jóvenes que no se pueden independizar por falta de oportunidades laborales. Por otro lado, existen 8.000 casas vacías, la mayoría de ellas en manos de entidades bancarias y de instituciones públicas que esperan el repunte de la demanda inmobiliaria. ¿Hasta cuándo? El grupo municipal de Podemos lo tiene claro: hay que crear un parque de alquiler social qué de salida a todas esas propiedades que ahora acumulan polvo.
Otros ayuntamientos del cambio ya pusieron en marcha la iniciativa y, poco a poco, ha dado buenos resultados. La propuesta de Podemos, que defenderá mediante una moción en el Pleno del 24, arranca por acordar con entidades bancarias especialmente, pero también con Ayuntamiento y Gobierno Vasco, su participación en el parque. A partir de ahí, se crearía un mapa de viviendas vacías disponibles y se habilitaría una ventanilla para el análisis de las condiciones de las personas demandantes y la gestión de los trámites. El Consistorio serviría de intermediador entre las partes. Con los inquilinos se comprometería a que la futura cuota que abonasen en concepto de alquiler no superase el 30% de sus ingresos netos. Con los propietarios, a que esa cuota fuera tasada, a abonar la diferencia hasta alcanzarla en caso de que la persona arrendataria no pudiera transitoriamente cubrirla y, al finalizar el contrato, devolver la vivienda en las mismas condiciones en que se encontraba en el momento de la firma.
Podemos solicitará al Consistorio de Vitoria-Gasteiz que dote de presupuesto la iniciativa, mediante la ejecución de los 150.000 euros de la enmienda habilitada para tal fin que este grupo municipal presentó al proyecto presupuestario. Asimismo, intentará que toda la Corporación se ponga de acuerdo para, de forma paralela, arbitrar medidas que permitan frenar el uso especulativo que las entidades financieras están haciendo de viviendas expropiadas y deshabitadas. Experiencias en otras ciudades indican que en ocasiones por las buenas no es fácil obtener respuesta. Sin embargo, cuando los ayuntamientos han presionado a los bancos con expedientes sancionadores han conseguido que pusieran sus pisos vacíos a disposición de personas necesitadas con alquileres de bajo precio.
“Confíamos en no tener que llegar a ese punto aquí en Vitoria. Del mismo modo, esperamos tener una respuesta positiva tanto por parte del Ayuntamiento como del Gobierno Vasco”, subraya el concejal Juan Cerezuela. Podemos llegó a las instituciones para cambiarlas y, en ese afán, lleva desde hace año y medio llevando a Pleno iniciativas para ofrecer alternativas habitacionales y concienciar de que la vivienda es un derecho social. “Seguiremos peleando para que colectivos como Kaleratzeak Stop Araba no tengan trabajo, que es lo que todos y todas queremos, que nadie tenga que ponerse delante de un portal para evitar que la policía entre porque existen soluciones institucionales”, sentencia el edil.







